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Lo innovador es lo que consigue aumentar el beneficio en el paciente a la vez que disminuye los costes

La innovación tecnológica en el área sanitaria fue el tema que se abordó en una jornada celebrada este martes en la Delegación Territorial de la ONCE en Madrid. Una de las principales conclusiones fue que lo innovador es lo que consigue aumentar el beneficio en el paciente a la vez que disminuye los costes.

La inauguración de la jornada Innovación Tecnológica, organizada por Sedisa y Fundación Sedida, corrió a cargo de Paloma Martín, viceconsejera de Ordenación Sanitaria e Infraestructuras de la Comunidad de Madrid. Antes, Eusebio Azorín, director del Sector Hospitalario y Sociosanitario de Ilunion, explicó que el objetivo de su organización es que ...

La inauguración de la jornada Innovación Tecnológica, organizada por Sedisa y Fundación Sedida, corrió a cargo de Paloma Martín, viceconsejera de Ordenación Sanitaria e Infraestructuras de la Comunidad de Madrid. Antes, Eusebio Azorín, director del Sector Hospitalario y Sociosanitario de Ilunion, explicó que el objetivo de su organización es que las personas con discapacidad que están con ellos trabajen con ilusión y unidas en un mismo proyecto. Ilunion cuenta con 475 centros de trabajo y 31.000 empleados en la plantilla, más de un 30% con discapacidad. Por su parte, Joaquín Estévez Lucas, presidente de Sedisa, destacó que hay que garantizar la sostenibilidad en el futuro del sistema sanitario y mejorar la calidad. “Para eso, hay que ir todos juntos. Cruzar experiencias para saber dónde estamos y hacia dónde vamos”, matizó. Martín glosó el compromiso con la Sanidad en la Comunidad de Madrid “a través de la apuesta por la inversión en tecnología e innovación”. Hizo hincapié en la importancia de potenciar aquellas tecnologías que conllevan incrementos en la mejora de la atención sanitaria. En ese sentido, los hospitales son los principales generadores de innovación biomédica.

En la primera mesa redonda, titulada El largo camino de la innovación: desde los desarrolladores al paciente; el moderador, Francisco Vázquez, director general de Elekta, opinó que en tiempos de crisis se ha innovado sobre todo en los procesos. María del Burgo, directora de Neuromodulación de Boston Scientific, aseguró que innovación no sólo tiene que ver con un producto. “Tendremos innovaciones que aporten algo, las que aporten bastante y las disruptivas. Tiene que haber una cultura corporativa si queremos que haya innovación”, reflexionó. Describió los pasos para el desarrollo de nuevos dispositivos; tales como: entrevistas con los profesionales sanitarios, entrevistas con pacientes, asesoramiento médico y de ventas, estudio de mercado, diseño de prototipos, validaciones de los prototipos, estudios en animales y posteriores, validación, tests en animales, estudios clínicos y comercialización. A su juicio, la crisis ha hecho ser más inventivos en procesos. “Los presupuestos en I+D sí se han reducido considerablemente, a la mitad. Hay tecnología que está obsoleta y que hay que renovar”, lamentó.

Marian Bas, coordinadora de Gestión del Instituto Cardiovascular del Hospital Clínico San Carlos, dijo que la innovación es el resultado de la aplicación del nuevo conocimiento, resultante de un proceso previo de investigación y desarrollo. Puede ser innovación tecnológica, farmacológica u organizativa. Para ella, la incorporación de las TICs a la atención sanitaria obligará a organizarse de diferente manera. En la valoración, hay que ver el impacto en los resultados.  La evaluación tecnológica basada en el coste eficiencia es algo muy importante. Este tipo de evaluaciones, que las pueden hacer los profesionales, las suelen hacer las agencias de evaluación tecnológica. En España se han unificado las agencias de evaluación que había en las CC AA. “Aún les falta el ser independientes y que las evaluaciones tengan un carácter vinculante. La motivación es un elemento importante en esto”, expresó. Desde su percepción, los años de crisis han restringido mucho cualquier incorporación de innovación y se ha dificultado el acceso a la innovación.

Julio Mayol, director de la Unidad de Innovación IdISSC, fue polémico. Aseveró que el 98% de las personas no es innovador. “La innovación no es eficiente y no funciona en la mayoría de las corporaciones. La mayoría de la gente piensa linealmente. No es lo mismo ser innovador que crear innovación o adoptar innovación. Todo el mundo está muy interesado en dar lo mejor de uno mismo y en dar innovación, pero hay que definir muy bien lo que es”, comenzó su intervención. Concretó que las modalidades en innovación son: tecnológica, en modelo y social. “Con estas tres cosas, conseguiríamos la transformación del sistema”, subrayó. “Lo innovador es lo que consigue aumentar el beneficio en el paciente a la vez que disminuye los costes.  O sea, maximiza el valor en los pacientes. La información ha de ayudar a la hora de tomar decisiones”, definió. Sostuvo que, desde luego, la crisis ha limitado el acceso a nueva tecnología que podría haber hecho que los servicios y las unidades funcionaran de forma diferente. “Sí es cierto que se ha producido cambios en las instituciones”, reconoció.

La segunda mesa de la tarde se tituló De proveedor-cliente a socio estratégico. En ella, Alberto Martínez, director de la División de Imagen y Terapia de Siemens, incidió en que es “insostenible” la relación actual de cliente-proveedor.Lo que no está muy claro es cómo tenemos que cambiarlo. Los fabricantes tenemos que ser una parte de la solución”, manifestó. Relató que, poco a poco, hay una impermeabilización a las innovaciones tecnológicas; que, antiguamente, cualquier novedad, era absorbida. “Hay que hacer una revisión del modelo de las estructuras de cómo tratamos al paciente, y las tecnologías tienen que ayudar”, sentenció.

Luis Ley, jefe de Servicio de Neurocirugía del Hospital Ramón y Cajal, afirmó que, cuando se establece una relación de socio, se establece una empresa común. O sea, una tecnología conjunta para un bien común. “Yo, como neurocirujano, dependo mucho de la tecnología y me interesa mucho la calidad de vida de mis pacientes. Yo sé operar y evaluar los resultados. Vamos a mejorar juntos. Yo te pongo los pacientes y el ‘know how’ y tú me pones la tecnología. Yo quiero que seas socio”, propuso a las empresas para que den el paso de ser proveedores a socios estratégicos. Pablo Torres, director de Gestión del Hospital Ramón y Cajal, argumentó que los profesionales sanitarios buscan que las innovaciones en tecnologías necesarias den tranquilidad a los pacientes, mientras que los gestores sanitarios quieren que tanto profesionales como pacientes estén satisfechos.

La jornada fue clausurada por Jesús Vidart, director general de Gestión Económica y de Compras de Productos Sanitarios y Farmacéuticos de la Comunidad de Madrid. “Qué la Comunidad de Madrid y el Gobierno regional apoyan la innovación no cabe la menor duda”, pronunció. “Para hablar de innovación, hay que promover un cambio legislativo sin miedo. No hay que olvidar que los hospitales públicos son instituciones públicas. La clave es el cambio de la Ley de Contratos del Sector Público. Es importante definir qué es innovación. Y no toda innovación tiene que ser más cara”, ultimó. 

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