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La Covid prolongada se extiende a más personas de las que se creía en un inicio

En el pequeño estudio participaron 29 personas con síndrome postviral que incluía síntomas neurológicos como problemas de memoria y capacidad de pensamiento, dolor de cabeza y fatiga, pero que no tenían un resultado positivo en la prueba Covid.

24/08/2023

Millones de personas estuvieron expuestas al SARS-CoV-2, el virus causante del COVID-19, al principio de la pandemia pero no pudieron ser diagnosticadas debido a las limitaciones de las pruebas. Muchas de ellas desarrollaron un síndrome postviral con síntomas similares a los de la COVID prolongada. Ahora, en un nuevo estudio de ...

Millones de personas estuvieron expuestas al SARS-CoV-2, el virus causante del COVID-19, al principio de la pandemia pero no pudieron ser diagnosticadas debido a las limitaciones de las pruebas. Muchas de ellas desarrollaron un síndrome postviral con síntomas similares a los de la COVID prolongada.

Ahora, en un nuevo estudio de un pequeño grupo de esas personas, su respuesta inmunitaria muestra que el 41% tenía indicios de exposición al SARS-CoV-2, según publican sus autores en la edición en línea de ´Neurology Neuroimmunology & Neuroinflammation´, revista oficial de la Academia Americana de Neurología. La COVID prolongada se definió como la persistencia de los síntomas durante más de seis semanas.

"Dado que la mayoría de las clínicas de COVID prolongada sólo aceptan pacientes con un resultado positivo, estas personas que experimentan síntomas idénticos se quedan sin atención especializada y excluidas de los estudios de investigación sobre COVID prolongada --señala el autor del estudio Igor J. Koralnik, del Centro Integral de COVID-19 de Northwestern Medicine en Chicago (Estados Unidos) y miembro de la Academia Americana de Neurología--. Nuestros datos sugieren que millones de estadounidenses con síndrome postviral pueden haber estado expuestos al SARS-CoV-2 al principio de la pandemia, y merecen el mismo acceso a la atención y la inclusión en los estudios de investigación que las personas con un diagnóstico confirmado de COVID".

En el pequeño estudio participaron 29 personas con síndrome postviral que incluía síntomas neurológicos como problemas de memoria y capacidad de pensamiento, dolor de cabeza y fatiga, pero que no tenían un resultado positivo en la prueba COVID. Se les emparejó con 32 personas de edad similar con COVID prolongado y resultados positivos en las pruebas. Ambos grupos también se compararon con 18 personas sin ninguno de esos síntomas y sin exposición conocida a COVID ni resultado positivo en la prueba.

Los investigadores analizaron a los participantes en busca de anticuerpos contra dos tipos de proteínas que muestran una respuesta inmunitaria que indica una infección previa por COVID: la proteína de la nucleocápside y la proteína de la espiga. De las 29 personas con síndrome postviral, 12, es decir, el 41%, tenían respuestas inmunitarias compatibles con una exposición previa a COVID y similares a las del grupo con COVID prolongado. Tres cuartas partes presentaron respuestas frente a la proteína nucleocápside y la mitad frente a la proteína espiga.

Ese grupo también tenía síntomas similares a los del grupo de COVID prolongado y resultados similares en las pruebas de habilidades de pensamiento.

"A diferencia de nuestra clínica, alrededor del 70% de las clínicas post-COVID en Estados Unidos no aceptan a personas con síntomas de COVID larga que no tienen un resultado positivo para COVID --señala Koralnik--. Nuestros datos sugieren que al menos cuatro millones de personas con un síndrome postviral similar al COVID prolongado pueden tener respuestas inmunitarias detectables que apoyen un diagnóstico de COVID. Se necesitan más investigaciones para confirmar nuestros hallazgos", añade.

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