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Las Facultades de Medicina deben involucrarse en preparar a los futuros médicos para afrontar los efectos del cambio climático en la salud

Dado que la frecuencia y la gravedad de los fenómenos meteorológicos extremos seguirán empeorando, los médicos, tanto en formación como en ejercicio, deben estar equipados con los conocimientos y las habilidades precisas para tratar de forma sostenible a los pacientes.

En los próximos años, el cambio climático, cuyos efectos ya son considerados como una emergencia sanitaria, afectará a todas las especialidades médicas, y la práctica de cada médico deberá adaptarse a las nuevas situaciones. No en vano, dado que la frecuencia y la gravedad de los fenómenos meteorológicos extremos seguirán ...

En los próximos años, el cambio climático, cuyos efectos ya son considerados como una emergencia sanitaria, afectará a todas las especialidades médicas, y la práctica de cada médico deberá adaptarse a las nuevas situaciones. No en vano, dado que la frecuencia y la gravedad de los fenómenos meteorológicos extremos seguirán empeorando, los médicos, tanto en formación como en ejercicio, deben estar equipados con los conocimientos, las habilidades, los valores, la competencia y la confianza que necesitan para evaluar, gestionar y tratar de forma sostenible a los pacientes que presentan enfermedades relacionadas con el cambio climático.

Ante este desafío, las Universidades, y más específicamente las Facultades de Medicina, pueden desempeñar un importante papel en la formación de los futuros médicos sobre esta transformación. Y es que cada vez hay mayor demanda de que los efectos del cambio climático en la salud y los principios de la atención sanitaria sostenible, se integren sistemáticamente en la formación y la práctica médica.

Un modelo de ello ha sido desarrollado por la Organización Médicos por el Medio Ambiente de Australia desde donde se ha diseñado un nuevo recurso formativo en colaboración con estudiantes de medicina y personal universitario para conectar el aprendizaje médico fundamental y los efectos clínicos del cambio climático. En concreto, estudiantes interesados en este terreno trabajaron conjuntamente con el personal de varios departamentos de la Facultad de Medicina, Odontología y Ciencias de la Salud de la Universidad de Melbourne para formar el "Grupo de Trabajo del Plan de Estudios de Salud Planetaria", de carácter voluntario.

Dicho grupo de trabajo elaboró el documento "Mapping Climate Change and Health into the Medical Curriculum" en el que se ejemplifica cómo los conceptos y conocimientos sobre salud planetaria, entendida como una nueva aproximación al conocimiento de la interdependencia entre la actividad humana y elementos naturales como el agua, el aire, la tierra o la biodiversidad y su impacto en el bienestar de las personas, pueden integrarse en el marco de la formación médica de pregrado, partiendo de que la salud planetaria es un tema transversal relevante para todas las especialidades.

La herramienta de enseñanza resultante integra las consecuencias fisiopatológicas del cambio climático, como un tema transversal en el currículo médico clásico basado en sistemas de órganos. Conecta los conceptos de salud planetaria con la atención al paciente de una manera que garantiza que dichos conceptos puedan traducirse en la práctica diaria.

El presidente de Médicos por el Medio Ambiente, el Dr. John Van Der Kallen, indicó, al respecto, que "todos los profesionales de la salud, especialmente los médicos, deben ser conscientes del vínculo entre el medio ambiente, el clima cambiante y la salud". Por tanto, añadió, "este es un excelente recurso que pueden utilizar los educadores médicos para mejorar el conocimiento basado en la evidencia y brindarles a quienes trabajan en salud estrategias para gestionar los impactos en la salud relacionados con el clima", concluyó el Dr. Van Der Kallen.

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