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"Los resultados médicos con la robotización son más rápidos y con mejor calidad para el paciente"

La tecnología de la robótica ya está implantada tanto en el laboratorio, como en el resto de las actividades de los centros hospitalarios, pero su implantación es paulatina e incluso con algunas reticencias con las que hay que luchar.

Sobre robótica ha versado una de las mesas redondas celebradas en el marco del 38º Congreso de Ingeniería Hospitalaria – Congreso Nacional / 9th IFHE-EU Congressse, que se está celebrando en Gijón. En ella, Tomás Ortiz Chiorra, Technical Solution Design Manager de Abbott; Juan López Cazorla, de la empresa National ...

Sobre robótica ha versado una de las mesas redondas celebradas en el marco del 38º Congreso de Ingeniería Hospitalaria – Congreso Nacional / 9th IFHE-EU Congressse, que se está celebrando en Gijón. En ella, Tomás Ortiz Chiorra, Technical Solution Design Manager de Abbott; Juan López Cazorla, de la empresa National Sales Manager ABEX de Madrid; y Gauthier Croizart, de Associate Manager MPS Stryek en Montpellier, con la moderación de Ignacio Secades Riestra, coordinador del grupo temático de Robótica Colaborativa @HispaRob, han puesto sobre la mesa el papel de la robótica aplicada desde diversos puntos de vista: tanto en casos que hace tiempo están funcionando (Da Vinci) en distintos ámbitos como el quirúrgico, laboratorio, logística o fisioterapia, como en los procesos de aplicación nuevos y los que están por explorar, como es el de Abbot con los coches robotizados, que suponen un gran capacidad de ahorro en tiempo en los centros hospitalarios por la distribución de las plantas de trabajo quirúrgico.

"Hemos conseguido automatizar todos esos procesos que hasta ahora eran manuales en los laboratorios y que ralentizaban el resultado para el paciente", ha sido uno de los argumentos de inicio por parte de cada uno de los ponentes. Uno de los avances robotizados que tiempo lleva funcionando es el Da Vinci con más de diez años, de ABEX. La tecnología de este sistema garantiza intervenciones de mayor precisión y cumple con uno de sus objetivos que es evitar el temblor de las manos del cirujano cuando se encuentra en su mesa de trabajo.

Otra de las explicaciones ha sido la de Gauthier Croizart, de Stryek, con el trabajo del robot que se centra en la intervención quirúrgica en la rodilla y en la cadera. Se trata de un robot que trabajan delante del paciente y ayudan a hacer el corte de la zona ósea lo más preciso posible para luego poner los implantes. En primer lugar, hay que conocer cómo se encuentra la rodilla del paciente, esa información queda desarrollada en el robot y de ahí, puede hacer los cortes con una precisión exacta a la necesidad del paciente. En Italia hay 36 robots de este tipo, con esta metodología de trabajo, mientras en España solo hay tres. En España parece haber una relativa resistencia para implantar este sistema y se hace de forma principalmente.

La robotización inteligente al servicio del laboratorio ha sido el eje de la ponencia de Tomás Ortiz. El trabajo tradicional en el laboratorio siempre ha sido sin la implantación de la tecnología, sino que la manualidad del cirujano y del resto de profesionales ha sido hasta hace realmente poco tiempo, la única realidad. "Los resultados médicos con la robotización son más rápidos y con mejor calidad para el paciente, implicando todo el proceso de seguridad para que no haya un error del resultado de un paciente con otro. Esa es una de las bases, la calidad del resultado y la seguridad", afirmó Tomás Ortiz.

"Hemos conseguido automatizar el laboratorio con un sistema que le llamamos automatización 3.0 que consiste en unos coches inteligentes que se dirigen a través de un tubo y pasan por todos los procesos, de uno en uno. Van desde el destaponado, el centrifugado, el alicuotado, la analítica del tubo y el archivado", ha explicado Tomás Ortiz. Desde la visión de un video explicativo la sala ha podido conocer cómo trabaja este vehículo. "Este coche permite que todo el proceso sea mucho más rápido, más que las embotelladoras, que cada tubo uno va detrás de otro, con nuestro sistema que son coches individuales pues el proceso analítico es más directo", manifiesta Tomás Ortíz.

Se trata de un vehículo automatizado recargable cuya tecnología es de Abbot y en el mercado está teniendo una gran aceptación y éxito porque permite subir de una planta a otra, y eso no lo permite toda la tecnología. Hay una serie de espirales que permiten esquí este tipo de vehículos se desplacen y es una innovación que interesa mucho en los hospitales por la distribución de las diversas plantas y evitar deslocalizar.

Pie de foto: A la izda, Ignacio Secades; en el centro Tomás Ortiz; a la derecha Juan López Cazorla; y en remotó participó Gauthier Croizart.

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