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Estudian una alternativa al tratamiento para el cáncer de mama avanzado resistente a la terapia endocrina

Medsir ha impulsado el ensayo CAILA para evaluar la eficacia de CB-103 en pacientes con cáncer de mama avanzado sensible a hormonas. Se trata de un fármaco inhibidor de Notch, que es el responsable de que ciertos tumores de mama dejen de responder a la terapia hormonal

Con 32.953 nuevos casos diagnosticados en 2020, el cáncer de mama es el tipo de tumor más diagnosticado en España en mujeres. Se trata de una enfermedad heterogénea con múltiples cuadros clínicos y subtipos tumorales diferentes. Los tumores luminales (un subtipo de tumores dependientes de receptores hormonales y con expresión ...

Con 32.953 nuevos casos diagnosticados en 2020, el cáncer de mama es el tipo de tumor más diagnosticado en España en mujeres. Se trata de una enfermedad heterogénea con múltiples cuadros clínicos y subtipos tumorales diferentes. Los tumores luminales (un subtipo de tumores dependientes de receptores hormonales y con expresión negativa de la proteína HER2) son la variante más común y representan alrededor de un 70% de los casos con metástasis.Estos casos avanzados suelen tratarse con terapia endocrina (TE) tras la cirugía para reducir el riesgo de que el cáncer vuelva a aparecer, pero a menudo las pacientes dejan de responder al tratamiento tras haber mostrado un beneficio clínico inicial.

Cuando esto sucede, no existen alternativas terapéuticas bien definidas, por lo que es imprescindible abrir nuevas vías de investigación. Con este propósito, Medsir, compañía dedicada a la investigación oncológica independiente, ha impulsado el estudio CAILA. Se trata de un ensayo clínico, (que actualmente está iniciando la fase de reclutamiento de pacientes) que probará la eficacia y seguridad de una droga llamada CB-103 en mujeres con cáncer de mama avanzado luminal que hayan dejado de responder al tratamiento inicial con TE.

"La terapia endocrina es el tratamiento habitual que reciben las pacientes con cáncer de mama luminal. El objetivo de este tratamiento es reducir o bloquear la actividad de las hormonas sexuales femeninas (estrógeno y progesterona) , responsables del crecimiento de las células de cáncer de mama. Sin embargo, tras responder positivamente a la TE durante un tiempo, es habitual que las pacientes acaben desarrollando resistencia al tratamiento, lo que significa que el tumor encuentra nuevas rutas para poder seguir creciendo", ha explicado el director científico del ensayo Javier Cortés, oncólogo médico y jefe de la Unidad de Cáncer de Mama y Ginecológico del Instituto de Cáncer de Mama del Grupo Quirón.

Algunos estudios indican que esto sucede a causa del propio tratamiento hormonal; la TE frena la expansión del cáncer, pero al mismo tiempo acaba activando una señal molecular conocida como vía Notch que promueve la actividad de las células tumorales. Se estima que esta vía juega un papel esencial en un 40-50% de los casos de cáncer de mama dependientes de receptores hormonales. En este tipo de tumores, la inhibición de la vía Notch impide el crecimiento de las células cancerosas.

Por eso, el estudio CAILA evaluará la eficacia de CB-103, un inhibidor de Notch que ya ha demostrado una alta eficacia y tolerabilidad en diferentes estudios preclínicos, en pacientes con cáncer de mama luminal avanzado. Este fármaco también ha presentado una actividad antitumoral al combinarse con terapia hormonal en modelos de cáncer de mama resistente a TE. Además, datos preliminares de un estudio clínico de fase I/IIa en curso indican que el fármaco CB-103 es seguro y tolerable en pacientes con cáncer, lo que permite estudiar su uso en pacientes con cáncer de mama avanzado resistentes a un tratamiento previo con TE.

La resistencia adquirida a la TE es uno de los desafíos principales en el tratamiento de pacientes con cáncer de mama avanzado del subtipo luminal. Ya que la vía Notch es una de las más relevantes en cuanto a la adquisición de resistencia a este tratamiento, la estrategia terapéutica propuesta en este ensayo podría ofrecer una alternativa segura y eficaz a las pacientes de cáncer de mama cuyas opciones terapéuticas no están bien definidas una vez dejan de responder al tratamiento inicial con TE, afirman desde MEDSIR. Se espera que este nuevo abordaje terapéutico alargue la supervivencia de las pacientes evitando que el cáncer progrese y manteniendo una buena calidad de vida.

En el ensayo, que tendrá una duración de 40 meses, participarán un total de 80 pacientes de 15 hospitales y centros en España, como el MD Anderson Cancer Center, el Institut Català d´Oncologia de Badalona, el Ramón y Cajal de Madrid, el Arnau Vilanova de Valencia o el Hospital Universitario de Cruces de Bilbao.

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