Siete sociedades médicas consensúan un documento sobre el paciente post ictus en Atención Primaria


17-05-2017
Cada año 17 millones de personas sufren un ictus y una de cada seis sufrirá un ictus a lo largo de su vida.
 

La Sociedad Catalana de Medicina Familiar y Comunitaria (CAMFiC), junto con el Departamento de Salud, el Colegio Oficial de Trabajo Social de Cataluña, la Sociedad Catalana de Medicina Física y Rehabilitación, la Asociación de Enfermería Familiar y Comunitaria de Cataluña (AIFICC), la Sociedad Catalana de Neurología y la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física, han elaborado un documento conjunto con el objetivo de dar a conocer el adecuado seguimiento del paciente post ictus con el fin de mejorar su calidad de vida y la de su entorno.

Se trata de un documento de consenso que debe servir para dar pautas de buen seguimiento y tratamiento de los pacientes que han sufrido un ictus y que son visitados en la Atención Primaria. Se sabe que estos pacientes una vez son dados de alta del hospital, requieren de acompañamiento y rehabilitación para recuperar una óptima calidad de vida. Y este seguimiento se realiza en el ámbito de la atención primaria.

Es en este contexto, que las diferentes sociedades científicas catalanas involucradas han creado un Grupo de Trabajo que ha elaborado este documento, "Consenso catalán sobre evaluación y tratamiento del paciente post ictus", con recomendaciones para el seguimiento adecuado y criterios de derivación entre los diferentes niveles asistenciales del paciente post ictus.

El texto analiza en diferentes apartados los principales problemas post ictus y cómo tratarlos adecuadamente. Así se revisan problemas como: cambios en la funcionalidad, cambios en la movilidad, espasticidad, dolor, cambios en la comunicación, disfagia, incontinencia, trastornos del ánimo, deterioro cognitivo, familia, cuidadores, conducción de vehículos y función sexual.

A lo largo del documento se define también el papel de la enfermería (básicamente en la educación para la modificación de los estilos de vida), así como del trabajo social (analizando el apoyo social necesario, los recursos disponibles, la vuelta a casa...). El documento también analiza los criterios de derivación a especialistas desde la Atención Primaria.

Para los autores del documento, el objetivo principal ha sido "dar a conocer el adecuado seguimiento del paciente post ictus con el fin de mejorar su calidad de vida y la de su entorno. Pero al mismo tiempo también quiere mejorar el control de factores de riesgo (prevención secundaria), facilitar el conocimiento de los principales problemas post ictus y su tratamiento (prevención terciaria), definir los adecuados criterios de derivación del paciente a los servicios de Rehabilitación, y difundir el papel de la enfermería y del trabajo social a profesionales, pacientes y familiares ".

Algunos aspectos post ictus analizados al documento

Los cambios en la funcionalidad se producen en los tres primeros meses tras el ictus y, por tanto, es en este periodo donde se concentran la mayor parte de esfuerzos terapéuticos rehabilitadores. Pasado este tiempo, pueden continuar mejoras funcionales en algunos pacientes, en especial durante el primer año, sobre todo en pacientes con daño cerebral más extenso.

Respecto a la movilidad, una quinta parte de los pacientes experimentan un deterioro de la movilidad en la fase crónica, entre el primer y el tercer año post ictus. La presencia de fatiga, problemas cognitivos, depresión e inactividad en el primer año del ictus son predictores de deterioro en la movilidad más adelante. Este deterioro puede limitar las actividades básicas de la vida diaria y restringir la participación social.

Otros aspectos que se ponen de relieve en el documento, que ha sido financiado por Allergan, y que permiten definir las actuaciones necesarias para un buen seguimiento, son, por ejemplo, que más del 50% de los pacientes presenta disfagia (dificultad para tragar) tras un ictus, o que hasta un 80% de pacientes presentan síntomas urinarios durante el primer año después del ictus, como incontinencia urinaria.