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La hospitalización aumenta el riesgo de depresión en pacientes con cáncer o ancianos

Ser anciano supone acercarse al 38% de probabilidad de desarrollar depresión en caso de ser hospitalizado. De la misma forma, los pacientes hospitalizados por cáncer experimentan ese riesgo en un 43%. En general la población desarrolla cáncer en un 7%, salvo que esté hospitalizada, situación que eleva el porcentaje al 33%.

Esta mañana, el edificio "La Pagoda" de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), próxima al complejo hospitalario La Paz de Madrid, fue el marco de una jornada dedicada a la Depresión, como patología central elegida este año por la Organización Mundial de la Salud. En ...

Esta mañana, el edificio "La Pagoda" de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), próxima al complejo hospitalario La Paz de Madrid, fue el marco de una jornada dedicada a la Depresión, como patología central elegida este año por la Organización Mundial de la Salud. En su calidad de representante de la institución académica, el doctor Juan Antonio Vargas, decano de la Facultad de Medicina, reseñó la importancia de que los futuros médicos comprendan el verdadero alcance de la enfermedad que afecta a tantos millones de personas, en España y en el mundo. Presentó a los ponentes, moderando las dos primeras mesas, el psiquiatra José Luis Ayuso-Mateos, colaborador de la OMS para la investigación y docencia en servicios de salud mental.

Dr Víctor Pérez Sola

Abrió el turno de las intervenciones el doctor Víctor Pérez Sola, director del servicio de Psiquiatría del Hospital del Mar de Barcelona. El mismo, recordó que según el DSM-5, manual estadístico y de diagnóstico de los profesionales sanitarios de Estados Unidos y por extensión del resto del mundo, fija con claridad los criterios de diagnóstico de Trastorno Depresivo Mayor (TDM). Estos son, uno u otro, padecer un estado depresivo o mostrar una marcada falta de interés o del placer en todas o casi en todas las actividades. Ocurriendo ambos supuestos durante todo el día y casi todos los días.

De igual forma, el doctor Pérez Sola, concretó el diagnóstico de TDM cuando existen al menos 4 de las siguientes 7 características: cambios de peso-apetito, alteraciones del sueño, agitación-retraso psicomotriz, fatiga, culpa con o sin sentimiento de inutilidad, reducción de la capacidad de concentración y raciocinio, y pensamientos recurrentes de muerte.

En cuanto al perfil del paciente, el psiquiatra catalán explicó que la depresión es más frecuente en mujeres que en hombres, en una proporción de 2 a 1. De igual forma, son más vulnerables a ella los hombres solteros, viudos o divorciados y las mujeres casadas o separadas. También es común que la maternidad genere depresiones superiores a los 6 meses. En cuanto al fenómeno que dispara la depresión, puede ser un acontecimiento traumático en la infancia, adolescencia o juventud, aunque no siempre.

En cuanto a la prevalencia de situaciones sanitarias y patologías, no mentales, que pueden coexistir, causar o derivarse un depresión, el ponente citó la los accidentes cerebro vasculares (47%), el infarto de miocardio (45%), los pacientes hospitalizados por cáncer (43%), las personas con enfermedad de Parkinson (39%) y los ancianos hospitalizados (33%), las personas hospitalizadas y los pacientes externos de Oncología. Junto a ellos, también se da una prevalencia de la depresión del 7% en la población general y del 10% en los pacientes crónicos.

Dra. Marina Díaz-Marsá

Seguidamente, la psiquiatra del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, doctora Marina Díaz-Marsá, se fijó especialmente en el cuidado que tienen que poner los profesionales y demás profesionales sanitarios al identificar los casos de depresivos y comunicar sus consideraciones a los pacientes. En cuanto al abordaje del TDM, estimó que debe ser integral y tener el objetivo clínico de lograr la remisión de todos los síntomas. Según su experiencia, y los estudios que hay al respecto, le fue posible afirmar que la mitad de los casos de depresión remiten con un buen tratamiento. No obstante, la doctora también afirmó raramente se puede hablar de curación total, ya únicamente 1 de cada 4 pacientes tiene solo un episodio en su vida, siendo la depresión una enfermedad frecuentemente recidivante. Una patología de causas biológicas, psicológicas y sociales que, desgraciadamente, desemboca en suicidio en el 4% de los casos a pesar de ser casi siempre evitable con prevención y diagnósticos precoces,

Prosiguió Díaz-Marsá, con su análisis escalonado de lo que debe ser dicho abordaje para la depresión. Cuando se trate de casos moderados, consideró que el mejor ámbito para tratar la patología es la Atención Primaria. Reservando, por tanto los casos graves para las áreas especializadas y hospitalarias. En estos espacios asistenciales, distinguió tres formas de tratar la depresión y un conjunto de pautas destinadas a mejorar su pronóstico. Por ello, habló de fármacos, psicoterapia, otros tratamientos y mejores consejos de vida.

En el terreno farmacológico, Díaz-Marsá explicó que se debe mantener el tratamiento para la depresión hasta los 6 meses de la remisión de los síntomas, con la dosis que se mostró efectiva (mantenimiento) y con una reducción progresiva hasta la retirada del fármaco durante 4 semanas, de cara a evitar el síndrome de discontinuación. Como antidepresivos la psiquiatra citó 7 tipos de inhibidores: recaptación de aminas, de serotonina, de serotonina y NA, noradrinérgicos y serotoninérgicos, de la recaptación de NA, selectivos y reversibles de la MAO, además de no reversibles de esta última. Junto a estos, la psiquiatra citó otros fármacos como las benzodiacepinas, los estabilizadores del ánimo, los antipsicóticos a dosis bajas, los estimulantes y las hormonas tiroideas. Propuestas farmacológicas que Díaz-Marsá completó con otros fármacos como la Vilazodona, la Amitifadina o la Ketamina entre otros.

Junto a los antidepresivos, la psiquiatra señaló como fundamental terapia cognitiva basada en Mindfulness. Considerada terapia psicológica de tercera generación, consiste en una serie de técnicas que explotan la atención plena del paciente para reforzar al individuo frente a la agitación que supone la vida moderna, permitiéndole un mejor conocimiento y comunicación consigo mismo.

De Izda a Dcha: Marina Díaz-Marsá (Hosp. Clínico San Carlos), Paloma Santiago (AFAEM-5), Marifé Bravo (Hosp. La Paz), Víctor Pérez Sola (Hosp. del Mar) e Ignacio Puerta (AFAEM-5)

Además antidepresivos y psicoterapia, la doctora habló de otros tratamientos como la estimulación magnética transcraneal, la estimulación cerebral profunda y la estimulación del nervio vago. Sin olvidar la TEC, o terapia electroconvulsiva, que consiste en utilizar la anestesia y la corriente eléctrica con fines terapéuticos, y sin nada que ver, como recalcó, con la visión que se daba de ella en la película "Alguien voló sobre el nido del cuco".

Completó la psiquiatra su repaso terapéutico de la recomendación de que las personas con depresión o propensión a la misma tengan una buena alimentación, cultiven sus relaciones sociales y realicen ejercicio regularmente. Un positivo plan de vida al que pueden ayudar las muchas apps disponibles actualmente para los dispositivos inteligentes.

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