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No todos los hospitales muestran la misma sensibilidad hacia las metástasis óseas

Acabar con las inequidades en el acceso a los tratamientos específicos es el objetivo del “Documento de recomendaciones a tener en cuenta en los pacientes con metástasis óseas” presentado este martes, 12 de abril, por el Grupo Español de Pacientes con Cáncer (GEPAC) con aval de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM).

Las metástasis óseas (MO) tienen una alta prevalencia y sus complicaciones generalmente afectan de forma significativa a la calidad de vida de las personas que las desarrollan. Sin embargo, estos pacientes no siempre tienen acceso a las mejores terapias, debido a que las administraciones sanitarias y los gestores hospitalarios constriñen ...

Las metástasis óseas (MO) tienen una alta prevalencia y sus complicaciones generalmente afectan de forma significativa a la calidad de vida de las personas que las desarrollan. Sin embargo, estos pacientes no siempre tienen acceso a las mejores terapias, debido a que las administraciones sanitarias y los gestores hospitalarios constriñen los tratamientos en virtud de razones económicas que soslayan el criterio médico.

Como preámbulo científico de la presentación, el doctor Miguel Martín, jefe de Servicio de Oncología del Hospital General Universitario Gregorio Marañón, presidente de SEOM y miembro del Comité Asesor del documento,  explicó por qué se producen dichas metástasis en los huesos. Además de servir de soporte a la arquitectura del organismo, el esqueleto se compone de huesos en permanente evolución celular, contradiciendo su apariencia sólida e invariable. Este dinamismo orgánico, preciso Martín, le hace vulnerable a la hora de alojar células cancerígenas originadas en el tumor primario y llegadas por el torrente sanguíneo. Anidadas en su lecho estas metástasis óseas son muy frecuentes en los cánceres originados en pulmón, próstata o mama, órgano este último en el que los tumores secundarios se producen en el 75% de los casos de cáncer avanzado. Esta malignización dirigida contra el hueso suele cursar con dolor acusado y muy incapacitante. Síntoma ya de suficiente importancia por sí mismo, según el presidente de la SEOM, al que se une el riesgo de fractura en cualquier localización del esqueleto o de compresión medular por desarrollo del tumor en la columna vertebral. Este era un rasgo característico de las pacientes con cáncer de mama y metástasis en hueso, recordó el doctor Martín, cuando incluso durante el manejo de las mismas que se hacía en el medio hospitalario podía producirles fracturas en las extremidades debilitadas por esos tumores.

Según el doctor Martín estos casos de “huesos de cristal”, son cosa del pasado en virtud del actual arsenal farmacológico disponible para tratar las MO de forma específica. Es el caso del ácido zoledrónico (Zometa), bisfosfonato que retrasa la aparición de las complicaciones producidas por las metástasis óseas, y Denosumab, el anticuerpo monoclonalconocido comercialmente como Prolia o Xgeva. Entre ambos fármacos, precisó el oncólogo jefe del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, el clínico puede jugar entre un tratamiento económico y otro sin acaso efectos secundarios. Sin embargo, y precisamente en relación al aspecto económico, Martín tuvo que lamentar que muchos pacientes con MO no reciban el tratamiento más idóneos por equivocados criterios de ahorro. Efectivamente, el coste de una metástasis de hueso infratratada multiplica por 20 el coste de los actuales tratamientos. Como ejemplo de ello, el oncólogo puso el coste de cada fractura (6.000 euros) y cada compresión medular (8.000 euros) con riesgo invalidante para el paciente (paraplejia o tetraplejia). Encontrando el experto una razón más para el uso de los medicamentos descritos, en los estudios que actualmente hay en curso y cuyos resultados previstos para 2017 podrían otorgarles también valor preventivo, antes incluso de que se produzca la metástasis.

Natacha Bolaños, directora de Atención al Paciente y Relaciones Institucionales en GEPAC, aseguró que resulta esencial que la sociedad comprenda el impacto que tiene, sobre los pacientes, convivir con las metástasis óseas, a nivel físico, social, emocional y económico, en su calidad de vida. Por eso el documento presentado aborda la necesidad de ver los problemas de salud en su conjunto, situando al paciente en el centro y cubriendo todas las necesidades para mejorar su atención, lo relevante es su carácter comprensivo y holístico. Del mismo modo, Bolaños también quiso desterrar el estigma que acompaña al diagnóstico de MO, ya que una vez producido, con un buen tratamiento y mejor ánimo muchas veces es posible para el paciente oncológico recuperar su vida social y laboral. Afirmando por ello, que “metástasis” no es ni mucho menos sinónimo de muerte prematura.

Finalmente,Begoña Barragán, presidenta de GEPAC, resumió el documento diciendo que sus 11 puntos reclaman un mayor apoyo a la investigación biomédica así como un acceso igualitario a los mejores tratamientos para prevenir los llamados ERE, Eventos Relacionados con el Esqueleto (fracturas patológicas, compresión de la médula espinal) descritos por el doctor Miguel Martín, y que son la consecuencia final de las metástasis óseas, y para el manejo del dolor que llevan implícitas, de manera que la terapia se prescriba según criterios estrictamente facultativos y no económicos. Desde el Grupo Español de Pacientes con Cáncer (GEPAC), declaró Barragán,el diagnóstico de las MO y su tratamiento debe responder siempre a criterios médicos y no, como ocurre en muchos casos en la actualidad, a criterios economicistas que nada tienen que ver con la correcta atención a las necesidades de los pacientes. En opinión de la presidenta, sería realmente deseable que en todos los casos se cumplieran todos los puntos que contiene el documento sobre recomendaciones relativas a los pacientes con metástasis óseas. Siendo un derecho fundamental que las personas tengan acceso a la mejor atención sanitaria y social disponible, sin ningún tipo de discriminación geográfica o de residencia. En cuanto a la cuestión de si hay unas comunidades autónomas más responsables que otras en las desigualdades de acceso a los tratamientos, Barragán estimó que en ese terreno es más acertado buscar responsables entre los responsables hospitalarios.

Los datos aportados por GEPAC (Globocan 2012) apuntan a que posiblemente existan en España 300.000 personas con este tipo de MO, acreditando que, entre el 50 y el 75% de los pacientes con cáncer avanzado desarrollará metástasis óseas a lo largo de su vida .

PIE DE FOTO:  Natacha Bolaños, directora de Atención al Paciente y Relaciones Institucionales de GEPAC; el doctor Miguel Martín, jefe de Servicio de Oncología del Hospital General Universitario Gregorio Marañón y presidente de SEOM; y Begoña Barragán, presidenta de GEPAC

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