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Hemos evolucionado mucho en cuanto a diagnóstico y detección

Se tiene muy clara en estos momentos cuál es la sintomatología del covid-19. Los profesionales sanitarios no tienen dudas en este ámbito. La situación pulmonar tiene un patrón radiológico muy característico. Durante la pandemia, se ha ido mejorando la capacidad de hacer pruebas diagnósticas. La prueba de referencia es la PCR, pero en atención primaria se está utilizando también la detección de antígenos porque se obtiene sus resultados con mayor agilidad.

La Estrategia de detección precoz, vigilancia y control de Covid‐19, elaborada por el Ministerio de Sanidad, determina que la detección precoz de todos los casos compatibles con esta enfermedad es uno los puntos clave para controlar la transmisión. La población en general se ha acostumbrado a hablar de lo que ...

La Estrategia de detección precoz, vigilancia y control de Covid‐19, elaborada por el Ministerio de Sanidad, determina que la detección precoz de todos los casos compatibles con esta enfermedad es uno los puntos clave para controlar la transmisión. La población en general se ha acostumbrado a hablar de lo que son las Pruebas Diagnósticas de Infección Activa (PDIA) por SARS‐CoV‐2. El citado documento aclara que, en el momento actual, se dispone de dos pruebas de detección de infección activa, una prueba rápida de detección de antígenos (Antigen Rapid diagnostic test, Ag-RDT) y una detección de ARN viral mediante una RT-PCR o una técnica molecular equivalente. La realización de una u otra, o una secuencia de ellas, dependerá del ámbito de realización, la disponibilidad y de los días de evolución de los síntomas. No se recomienda la realización de ningún tipo de pruebas serológicas para el diagnóstico de infección activa ni en personas con síntomas ni en asintomáticos.

Tanto para RT-PCR como para pruebas rápidas de detección de antígenos, las muestras recomendadas para el diagnóstico de infección activa de SARS-CoV-2 son del tracto respiratorio inferior (de elección en casos con infección grave y/o evolucionada) o tracto respiratorio superior, según indicaciones del fabricante de la PDIA. De forma excepcional, a los pacientes sintomáticos que no se les pueda extraer una muestra del tracto respiratorio, se podrá realizar la PDIA en muestra de saliva, teniendo en cuenta las limitaciones de sensibilidad y la posibilidad de que no existan estudios de validación para una determinada técnica en ese tipo de muestras, así como su utilización fuera de las instrucciones de uso del fabricante.

Profundizamos sobre el momento en el que nos encontramos en la detección y diagnóstico del Covid-19. Tomàs Pumarola, jefe de Microbiología del Hospital Universitario Vall d´Hebron de Barcelona, resume que se continúa haciendo en base a tres pruebas. Subraya que la de referencia es la PCR, "la que demuestra la infección aguda". En Atención Primaria, se está utilizando igualmente la detección de antígenos. "Ahí se pierde un poco de sensibilidad, pero parece ser que esa pérdida de sensibilidad es poca en los primeros días de infección. Tanto en la etapa presintomática, en las 48 horas antes de iniciarse el cuadro clínico, como en los tres o cuatro primeros días funciona bien el antígeno. Más allá del quinto día, no", valora. Para detectar alguna infección pasada o para saber si una persona puede reincorporarse al trabajo o no, se puede hacer la serología de anticuerpos.

Àlez Soriano, jefe de Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Clínic de Barcelona, completa que las técnicas de PCR, son muy fiables y que cada día se están realizando miles en nuestro país. "Por lo tanto, tenemos estructuras que funcionan y que son capaces de abordar la detección. El problema de estas técnicas es que no son todo lo rápidas que nos gustaría", puntualiza. Las técnicas de antígeno, a partir de la misma muestra que se pone en un dispositivo como si fuera un test de embarazo, en apenas unos minutos, nos dice si hay antígeno del virus. "Estas técnicas son muy rápidas y muy interesantes. Pero, es verdad que sólo detectan aquellos pacientes que están en los primeros días de la enfermedad y tienen una cantidad de virus muy elevada. En este sentido, el diagnóstico microbiológico ha evolucionado un poquito con estos test de antígenos. Seguimos utilizando masivamente las PCR, sobre todo en los hospitales", dice. Desde el punto de vista clínico, comenta que los pacientes presentan una enfermedad que es muy parecida a lo que ya se conoce. No hay grandes cambios en cuanto a la presentación clínica del paciente. Neumonía, con dificultad respiratoria, fiebre. En los pacientes más graves que ingresan en el hospital y en los menos graves, hay un cuadro parecido a la gripe.

Pumarola describe que en estos meses se ha aprendido a interpretar lo que se ve y el motivo. "Esto es muy importante. En el inicio, no sabíamos si esta persona se mantenía transmisora a 40 días. Hoy sabemos que, con presencia de anticuerpos, no deja de transmitir. Éstos son tres marcadores que cronológicamente son conocidos desde siempre, pero que hay que entenderlos, que hay que interpretar su significado en cada situación en particular, en cada tipo de organismo en particular. Lo que hemos hecho es aprender qué significado tenían los diferentes resultados y la combinación de resultados. Luego, en lo que hemos mejorado es en la capacidad, porque hemos pasado de hacer las técnicas caseras, de hacer reactivos comercializados manuales a hacerlos automatizados", reflexiona. Por tanto, esto es lo que permite mejorar la calidad y el número de muestras que se pueden procesar.

Para saber si se es contagioso o no

La mejor vía para discriminar si alguien es contagioso es la PCR. La serología ofrece una información al revés. Indica si una persona ya lo ha pasado y que deja de ser transmisor. La transmisión la demuestra la PCR positiva y el antígeno positivo. Ésas son las dos técnicas. Lo que pasa es que el antígeno positivo tiene muy buen rendimiento desde 48 horas antes de iniciar el cuadro clínico hasta cinco días después de comenzarlo. Fuera de este margen, no es un buen indicador. La PCR, en esa dirección, es mejor. También desde 48 horas antes, hasta muchos más días después. Sin embargo, tiene la contrapartida de que, una vez se desarrollan los anticuerpos, hacia los 15 días, esa persona deja de ser transmisora, aunque puede mantener PCR positivas. Hoy en día, ante un antígeno positivo, seguro que la persona es transmisora. Si el antígeno es negativo, no se puede afirmar. No se puede descartar que esa persona sea contagiosa. Ahí está el problema. Con la PCR, si es negativa, se posee casi seguridad completa de que esa persona no es transmisora, a no ser que tenga una clínica muy evidente. Si la PCR es positiva, seguro que lo es, mientras no haya anticuerpos. Una vez que haya anticuerpos, esa PCR deja de ser positiva, esa persona deja de ser transmisora.

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