El dolor crónico cuesta 16.000 millones de euros cada año en España


09-12-2020
El manejo del dolor crónico sufrió un severo revés con la llegada del SARS-CoV-2, al interrumpirse las consultas médicas y no ponerse en marcha nuevos los tratamientos. Factores que mueven a clínicos, gestores y pacientes a pedir más coordinación y recursos territoriales compartidos ante una de las principales causas de discapacidad y pérdida de empleo
 

Durante el encuentro virtual "Más allá del Covid-19", con reflexiones para lograr un nuevo abordaje en el manejo del dolor crónico, políticos sanitarios, profesionales asistenciales y responsables del movimiento asociativo de pacientes sentaron las bases de un consenso con el que recuperar el terreno perdido durante la pandemia.

En primer lugar, Javier Martínez, director de acceso al mercado de Grünenthal Pharma, compañía patrocinadora del acto, destacó la guía para el manejo del paciente con dolor crónico durante la pandemia de Covid-19. Con el recuerdo de que este tipo de dolor afecta a una de cada seis personas en el país y que conlleva un impacto de 16.000 millones de euros anuales. Un alto coste que se traduce en un 22% de discapacidad y una fuerte tasa de pérdidas de empleo por esta causa.

el-dolor-cronico-cuesta-16000-millones-de-euros-cada-ano-en-espana

Elisenda de la Torre, Isabel Colomina y el Dr José Luis Baquero

El doctor José Luis Baquero, director y coordinador científico del Foro Español de Pacientes (FEP), destacó el carácter práctico y legal del empoderamiento de la persona con dolor crónico, desde la Ley 41de Autonomía del Paciente, aprobada en el año 2002. A la vez que aseguró que un mejor encaje de este tipo de paciente con dolor crónico requiere indicadores específicos y una buena definición de los Prems (Patient Recorded Experience Measure) y los Proms (Patient-Reported Outcome Measure).

Recordó Baquero que, en materia de telemedicina, fue el teléfono la vía de comunicación por excelencia durante la pandemia. Lo que, a su juicio, expresa un alto grado de inmadurez tecnológica dentro del SNS. Aunque reconoció su utilidad durante el confinamiento y la desescalada para el mantenimiento de la relación presencial entre médico y paciente.

Sobre el compromiso del paciente, afirmó Baquero que es inherente a la propia condición de la persona, pero que la interlocución radica en sus asociaciones.

Seguidamente, Isabel Colomina, presidenta de la Asociación Española de Migraña y Cefalea (AMICE), se refirió al aumento de las crisis de estos fuertes dolores por culpa del estrés y los cambios de rutina debidos a la pandemia, el confinamiento y la incertidumbre social y económica.

Según esta ponente, la pandemia ha supuesto para muchos pacientes retrasar la puesta en marcha de sus nuevos tratamientos autoinyectables, ya que se produjo una radical desaparición de las citas previamente programadas en el calendario.

Puso de relieve, además, las ventajas de la telemedicina para los pacientes expertos y no tanto para las personas que se manejan peor en ese terreno por razones culturales o económicas.

Durante su turno, Elisenda de la Torre, vocal de la Liga Reumatológica Española (Lire), tranquilizó a los pacientes porque se va normalizando la vuelta a las consultas médicas y las visitas domiciliarias. Además de contar ahora con más herramientas que antes de la llegada del nuevo coronavirus. Desde la convicción también de que se pueden utilizar las pantallas y whatsapp con el adecuado entrenamiento o a través de los cuidadores.

Haciendo gala de su optimismo, auguró De la Torre la progresiva implicación de los pacientes en paralelo a la implantación de las nuevas formas de comunicación.

el-dolor-cronico-cuesta-16000-millones-de-euros-cada-ano-en-espana

Alberto Prado e Ignacio Velázquez

Desde el ángulo de las administraciones sanitarias, Ignacio Velázquez, coordinador del Plan Andaluz de Atención a las Personas con Dolor, explicó que lo acelerado de la implantación de la teleconsulta se valió de algunos cauces previamente establecidos, sin que por ello se evitara del todo la urgencia de actuar con cierto atropellamiento. A pesar de lo cual, este tipo de atención sanitaria obtuvo una puntuación alta en lo relativo a la satisfacción de los pacientes, según este responsable político.

Consideró necesario, en cualquier caso, generar un documento maestro para todos los territorios. Aunque no vio proclive el momento político en el país para llegar a este tipo de avances.

Destacó este responsable político, igualmente, el enorme valor demostrado por los dispositivos sanitarios, estando próximo el momento en el que se podrá evaluar todo lo ocurrido con protocolarización y estandarización.

Como ejemplos a tener en cuenta, Velázquez comentó la dificultad de manejo que tiene el Fentanilo, a la vez que existen muchos pacientes que controlan muy bien su medicación de rescate en dolor crónico.

En nombre de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, el doctor Alberto Pardo, subdirector general de calidad asistencial, aseguró que la pandemia ha supuesto una dificultad de acceso a las prestaciones sanitarias para los pacientes con dolor crónico, junto a un aumento de la atención a distancia.

Adelantó que hasta dentro de unos meses no se podrá medir el impacto de la pandemia en este colectivo de pacientes de forma agregada. Un aspecto que fue corroborado por Velázquez.

Para Pardo es requisito actual cambiar la cultura de profesionales sanitarios y pacientes después de la experiencia acelerada provocada por la pandemia. De manera que, en la CAM, se sondeó el estado de alfabetización digital desde la Escuela Madrileña de Salud para detectar los problemas de acceso a los recursos sanitarios, mediante el uso de las nuevas tecnologías.

el-dolor-cronico-cuesta-16000-millones-de-euros-cada-ano-en-espana

María Edelmira Córcoles y Manuela Monleón

Manuela Monleón, representante de la Federación de Asociaciones de Enfermería Comunitaria y de Atención Primaria (FAECAP), también aseveró que el trato directo con el paciente seguirá siendo fundamental, a pesar de la progresiva implantación de la telemedicina. Mientras que, a través del teléfono, se mantendrá el riesgo de que la persona que hable en nombre del paciente no sea el mismo.

Según Monleón, la creación de grupos de formación para pacientes no es nueva en los centros de salud, gracias a la progresiva informatización. En una vía que consideró propicia para aumentar las visitas domiciliarias. Que serán compatibles, según su opinión, con enfermeras TICs que trabajen exclusivamente a través de las pantallas, a la vez que otras se concentren en el trato personal. En ese escenario, apostó por la figura de la enfermera del dolor crónico, por ser este un problema de salud complejo y muy prevalente.

María Edelmira Córcoles, coordinadora del Grupo de Trabajo de Dolor de la Sociedad Española de Farmacia Familiar y Comunitaria (SEFAC), defendió el papel de la farmacia comunitaria en el abordaje del dolor crónico, junto a beneficios como el incremento de la adherencia y los servicios profesionales de los sistemas personalizados de dosificación (SPD). Aunque destacó por encima de todo el trato directo y próximo con el paciente.

Como problema detectado en las boticas, apreció que hay pacientes que llegan al tercer nivel de analgesia, sin haber pasado por los previos. Una situación que suele verse en los centros de salud, sin que haya comunicación bidireccional con las farmacias.

La responsable de SEFAC aseveró que muchos pacientes de dolor crónico llegan sin diagnóstico a las farmacias, espacios de salud desde los que se facilitan fundamentalmente fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) y opioides, además de proceder a la derivación al médico cuando ha lugar.

En definitiva, Córcoles resaltó la coordinación entre todos los profesionales sanitarios, para los que pidió formación conjunta, protocolos compartidos e historiales clínicos ubicuos.

Como conductor del encuentro virtual, Borja Smith agradeció a los más de 250 inscritos, y al centenar largo de personas conectadas, todo su interés y participación. Mientras que, sobre el documento que se presentará en unos días aseguró que será una llamada de atención sobre todos los casos de dolor crónico que quedaron y pueden quedar desatendidos por culpa de la pandemia.