Tenemos que tener en cuenta la asistencia que no hemos prestado en los últimos meses


16-11-2020
En el sector Sanidad, es muy clara la actividad en I+D que hay. Por ello, el sistema ha de ser transparente. El ciclo de encuentros ´Conviviendo con el Covid-19´ aborda ´La Financiación Sanitaria en tiempo de Crisis´.
 

Este lunes, el ciclo de encuentros Conviviendo con el Covid-19, de Fundación Bamberg, ofreció una sesión sobre La Financiación Sanitaria en tiempo de Crisis. Los intervinientes debatieron sobre cómo hacer frente al gasto extraordinario generado por la pandemia y cómo hacer frente al gasto necesario para remediar el aumento de las listas de espera y otros gastos extraordinarios generados. También sobre cómo hacer frente al gasto sanitario en el contexto de crisis económica y los posibles recortes en financiación. Analizaron las prioridades y necesidades de gasto, tanto en Salud Pública y vacunas, y su impacto favorable en la economía, como las necesidades en la Atención Primaria, la innovación farmacéutica y tecnológica y en las retribuciones de los profesionales sanitarios.

Ignacio Para Rodríguez-Santana, presidente de la Fundación Bamberg, en la inauguración recordó que hay poco dinero y que hay que despolitizar la Sanidad. Afirmó que es una decisión política definir cuánto se va a gastar en Sanidad y que el presupuesto no es finalista. Eso sí, la voluntad política se manifiesta en el presupuesto. "Mientras no seamos capaces de comparar el gasto sanitario con los resultados en Salud, no sabremos si es eficaz", comentar. Debido a la pandemia, estamos a las puertas de un mayor gasto. "Atender este incremento no será fácil", advirtió. Apuntó que la situación es difícil porque la Administración tendrá que decidir a qué gasto darle prioridad, por que ha de ser eficiente. Manuel García Goñi, profesor titular de Economía Aplicada de la Universidad Complutense de Madrid, dio una introducción a la situación económica. "En los últimos trimestres, debido a la crisis del Covid-19, el impacto ha sido tremendo", informó. Es "bastante severa", según sus palabras, la situación de decrecimiento del PIB, lo que tiene un fuerte impacto en la sociedad. "Es muy importante ver qué pasa con los presupuestos", sopesó. Avisó de que el déficit está empezando a crecer. "Tenemos menos ingresos públicos, porque hay una caída de la productividad, y hay mayor incertidumbre. Cuántas más oleadas haya de esta pandemia, más restricciones, y esto hará que el período para salir de la crisis sea más largo", expresó. Se han incrementado las necesidades asistenciales. Además, subrayó, tenemos que tener en cuenta la asistencia que no hemos prestado en los últimos meses. En el sector Sanidad, es muy clara la actividad en I+D que hay. Por ello, el sistema ha de ser transparente. Alegó que se hace una buena inversión en Salud si se gasta bien el dinero.

En una de las mesas, se trataron los criterios de financiación de las CC AA. Carlos Fernández Carriedo, consejero de Economía y Hacienda de Castilla y León, comentó que los ingresos han disminuido, pero que lo que más ha cambiado por la crisis sanitaria son los gastos. "Todas las CC AA hemos tenido que garantizar UCIs extendidas, contratar más personal, comprar equipos de protección y test, etcétera", describió. Asimismo, se ha tenido que proteger a colectivos en dificultades. "El futuro será distinto", reflexionó. Primero, porque no se tenían previsto hacer ciertas cosas y, después, porque se han acelerado ciertos cambios. Jesús Aguirre, consejero de Salud y Familias de Andalucía, señaló que lo que prima es el aspecto sanitario. "Estamos ahora en 679 millones de euros de gasto extraordinario de pandemia, más 165 millones de euros que estamos gastando en adecuar instalaciones sanitarias, a lo que hay que aumentar el aumento de plantilla", comunicó. Esto significa "un impacto económico altísimo". Con la pandemia, "todo está muy tensionado". En el presupuesto, se ha puesto un fondo de unos 400 millones de euros para necesidades que puedan derivarse del Covid. A su parecer, "éste es un tema de sumar". Javier Fernández-Lasquetty, consejero de Hacienda de la Comunidad de Madrid, resumió que "estamos aguantando mejor de lo que pensamos el 2020 y esperamos poder aguantar el 2021". Avisó de que el panorama es muy negro y que la expectativa está en los fondos europeos. En Madrid, el gasto sanitario extra en Covid-19 será de unos 1.500 millones de euros, por lo que el gasto en la región en Sanidad este año será de 10.000 millones.

Margarita Alfonsel, secretaria general de Fenin, denunció el nivel de obsolescencia del parque tecnológico instalado. Respecto a la transformación digital del sistema, sostuvo que se ha demostrado en la pandemia que es necesaria y positiva. Para ello, se requiere una importante financiación. Y consideró que es primordial hablar de la compra "basada en valor" e impulsar proyectos de compra pública innovadora. Concluyó que hay que financiar adecuadamente a las CC AA y que la pandemia que estamos viviendo "nos obliga a activar todos los mecanismos para asegurar" esa óptima financiación.

Humberto Arnés, director general de Farmaindustria, se mostró de acuerdo en que es necesaria una adecuada financiación. También argumentó que la innovación permite ahorrar recursos al sistema. Para él, "es insuficiente dedicar el 6% a Sanidad. Los países de nuestro entorno dedican al menos dos puntos más. Recordó que "no hay economía sin Salud" y que ésta "general prosperidad". Vaticinó que el coste que puede suponer la vacuna no superará los 500 millones de euros. Destacó la contribución de los medicamentos en el incremento de la esperanza de vida y que el gasto en Salud más bien es una inversión. Solicitó mecanismos de control equilibrados. "Todos queremos tener para cubrir las necesidades de los pacientes", puntualizó. Preguntado por si el medicamento puede comprometer la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud, alegó que cada euro invertido en medicamentos su retorno se multiplica. Actualmente, el gasto en medicamentos supone un peso del 1,46% del PIB cuando hace diez años ese porcentaje era del 1,58%. La industria farmacéutica intenta contribuir mediante mecanismos de control de gasto.

En la otra mesa, moderada por Ignacio López Balboa, patrono de la Fundación Bamberg; Patricia Gómez, consejera de Salud de las Islas Baleares, pensó que la pandemia ha puesto en jaque a todos los sistemas del mundo. En su territorio, "se ha dado una respuesta muy acertada desde la Atención Primaria, sin perder el norte". Aseveró que no se ha dejado de invertir en nuevos proyectos. Dudó de cómo se habría gestionado esta crisis con los presupuestos de 2015. José María Vergeles, consejero de Sanidad y Servicios Sociales de la Junta de Extremadura, opinó que hay que hacer una reflexión sobre el sistema de Salud queremos, para saber "cuánto vale" y qué financiación se quiere destinar. Reclamó que el gasto sea finalista durante un tiempo y que se incremente en dos puntos. Los retos están, entre otros, en abordar la seguridad de los pacientes, la medicina cada vez más precisa y la cronicidad. Las herramientas están en la financiación autonómica. "Debemos invertir mucho más en generar mayores cotas de innovación de la mano de la industria farmacéutica y de las empresas de tecnología sanitaria", sugirió.En la clausura; Jesús Aguilar, presidente del Consejo General de Farmacéuticos, pronunció que "invertir en Sanidad es asegurar la sostenibilidad social y económica del futuro".