La crisis del covid-19, ¿una oportunidad para avanzar hacia la mayor calidad y eficiencia en nefrología?


06-11-2020
Un simposio multidisciplinar sobre la nueva realidad en nefrología protagoniza la primera jornada del Congreso SEN
 

Más de 1.500 médicos y expertos nacionales e internacionales participan desde este viernes en el 50º Congreso de la Sociedad Española de Nefrología (SEN), en el que se expondrán los últimos avances, investigaciones y retos de la especialidad, entre los que destacan la relación de la covid-19 con las patologías renales, y la prevención y mejora del tratamiento de la enfermedad renal crónica, que afecta a siete millones de españoles.

En definitiva, una nueva realidad, compartida por varios especialistas durante un simposio en la primera jornada del encuentro. Sobre los cambios que se están dando en el liderazgo por los clínicos en los nuevos modelos asistenciales, Rafael Bengoa, ex director de Sistemas de Salud de la OMS, consejero independiente de Sanidad en el Gobierno Vasco, y asesor de Barack Obama en su proyecto de reforma sanitaria, asegura que en términos organizativos y de gestión hay un problema importante en los centros, "haber organizado la medicina por funciones en las distintas especialidades clínicas".

Este modelo vertical, explica, "ha sido muy eficaz para hacer medicina de agudos y obviamente en aquellas partes que importan lo tenemos que mantener". Sin embargo, "sabemos que para la mayor parte de los enfermos crónicos necesitamos un modelo en el que la trayectoria sea diferente, porque si no, lo que reciben estas personas es una batería de intervenciones por multitud de profesionales que encima en muchos casos no están interconectados entre sí. Por lo tanto, están recibiendo una trayectoria en general bastante fragmentada, no solo en nefrología".

En este contexto, el covid ha venido sobre ese modelo y ha acelerado algunos cambios de forma muy rápida. Como señala Bengoa, "ha creando un know how científico compartido, ha roto silos en el día a día, ha habido obviamente tele todo, es decir, medicina no presencial. En general se ha desestigmatizado lo digital, y es lo que nos ha permitido mantener la relación con los pacientes durante la pandemia. Y obviamente ha habido uno cambios en recursos humanos muy interesantes".

Cambios que, no obstante, aún están ocurriendo, "porque todavía estamos en esta segunda ola". En este sentido, el experto recalca la necesidad de "aprender de lo que ha pasado y analizar si hay elementos que se pueden mantener en el día a día de la medicina en el post covid".

Nefrología y gestión sanitaria

A continuación, Joaquín Estévez, presidente de la Sociedad Española de Directivos de la Salud se refiere al "binomio obligatorio para la calidad y la eficiencia". Para lograr la eficiencia y la calidad en la práctica de la nefrología es muy importante, en su opinión, un pacto de gestión entre clínicos y gestores que conlleve a buscarlas en la práctica clínica. "Es necesaria para poder tener un modelo eficiente y que haga que los profesionales estén satisfechos y se cumplan las expectativas de los pacientes".

Afirma que en el ADN de SEDISA está el impulsar el sistema sanitario por ese camino, pero "eso no se logra sin un trabajo conjunto entre profesionales y sociedades científicas".

Entre los objetivos está el demostrar que el directivo tiene una parte importante de responsabilidad en la mejora de la calidad asistencial, en la eficiencia en la organización sanitaria y en reportar resultados de salud y eficiencia. "Esos tres objetivos las comparte con el clínico. Pero hay una parte que el directivo debe hacer además, ser un facilitador del trabajo de los clínicos. Para ello tiene que dotar de herramientas a los profesionales sanitarios para que desempeñen lo mejor posible su labor. Por tanto, tiene que haber un pacto para lograr un trabajo conjunto. Esto reportará unos beneficios para el paciente", subraya Estévez.

Por parte de los directivos, siguiendo el ejemplo de SEDISA, "es útil contar con un código ético que comprenda un mapa de principios éticos y valores personales del directivo de la salud, como pueden ser la integridad, la dedicación, el valor y el juicio".

Igual que también esos directivos deben tener unos atributos o cualidades, ser atrevidos y valientes, tener una especialidad dedicación, responsabilidad, profesionalidad, y ética empresarial. "Si se cumple este código ético, estos profesionales clínicos ya tendrán una parte muy importante de su éxito profesional", afirma.

La atención primaria que queremos

En representación de la Atención Primaria participa Salvador Tranche, médico de familia en Asturias y presidente de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria, quien destaca la importancia de lo que hacen los médicos de familia en los más de 3.000 centros de salud y 10.000 consultorios en los que se han realizado al cabo de los años más de 400 millones de consultas. Pero lo realmente importante bajos su punto de vista es el "valor" de lo que hacen.

En este sentido, comenta, en el ranking que establece Bloomberg en 2018 se mostraba que España tenía el sistema sanitario más eficiente de Europa y el tercero del mundo, y que ocupaba el lugar de país más saludable del mundo principalmente por el papel que aporta la Atención Primaria. "Si hoy tuviéramos que decir tres características del SNS que nos pueden identificar, diríamos que uno es el sistema MIR, otro el excelente programa de transplantes, y el tercero es la fortaleza de la AP".

Pero en la práctica la situación es muy distinta, y más después de la pandemia. "La Atención Primaria no está ni ha estado en la agenda política, a pesar que desde el punto de vista de los discursos siempre se dice que es muy importante porque es la puerta de entrada al sistema. La realidad es que su asignación presupuestaria ha ido cayendo año tras año", lamenta Tranche.

Además, destaca que lo importante de la inversión en AP es que mayoritariamente recae en los recursos humanos, puesto que disponen de poca tecnología. "El ámbito laboral y la política de personal que se ha seguido en el sistema es absolutamente desastros. Las cifras de precariedad laboral son muchísimo más altas en medicina de familia que en otras especialidades, así como el porcentaje de interinidades cubiertas es mucho más bajo".

También considera que el modelo de AP está agotado. "No solo hay una falta de inversión económica, sino también de innovación organizativa y de gestión". De alguna manera, sostiene, la evolución de la AP ha ido paralela con la de la medicina de familia. "Ha ido tan paralela que el declive más importante ha empezado a observarse en el momento que se han deconstruido estructuras que eran muy importantes, como las gerencias de AP".

Actualmente, las áreas únicas que han integrado la AP con la atención hospitalaria, están "lejos de conseguir mejorar la coordinación, han atomizado la atención primaria, perdido la interlocución, e incluso desde el punto de vista económico, aquellos ahorros que se habían producido en la gestión de las farmacias han ido directamente a los hospitales en detrimento de la Atención Primaria".

Despertar en un mundo diferente

Por último, Rafael Matesanz, nefrólogo y creador de la Organización Nacional de Transplantes, se refiere a como la "espléndida realidad de la nefrología "se ha visto bruscamente alterada con la llegada de la pandemia, como le ha ocurrido a toda la sanidad.

Sin embargo, cree que la crisis es "una ocasión para reconducir el cambio hacia tres pilares: una digitalización del sistema, un refuerzo de la relación con la Atención Primaria, y un eje fundamental, prestarle especial atención a la cronicidad".

En ese sentido, resalta que, hace unos días, cuando se presentó el plan que debe servir de base para destinar los 140 millones de la ayuda europea, "nada menos que el 32%" de esos fondos van a ser dedicadas a la digitalización. "Esto nos da una oportunidad muy importante de reconvertir el sistema y de potenciar de una manera clara y decidida la sanidad y la nefrología en particular".

Cita una frase de John F. Kennedy que en su opinión puede resumir la situación de crisis que estamos viviendo. "Los chinos utilizan dos pinceladas para escribir la palabra crisis. Una significa peligro y la otra oportunidad". Extrapolado a la nuestro sistema sanitario, esa idea del 35º presidente de Estados Unidos significa, como concluye, que "en una crisis hay que tomar conciencia del peligro, pero hay también que reconocer la oportunidad".