"El covid-19 es un catalizador de cambio para la AP y la salud pública"


19-10-2020
Rafael Bengoa, co-director del SI-Health imparte la conferencia inaugural del 42º Congreso Semergen
 

Publicidad
El 42º Congreso Nacional de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen) ha empezado este lunes 19 a rodar. En la presentación del evento, el comité organizador ya adelantó que la pandemia tendría una gran relevancia en estas jornadas, y por tanto, ha sido el gran protagonista de la conferencia inaugural, impartida por Rafael Bengoa. El experto en Salud Pública y Gestión Sanitaria y Co-Director del Instituto de Salud y Estrategias (SI-Health) imparte una disertación titulada `Crisis o no crisis: más primaria´ en la que plantea si el covid-19 supone una oportunidad para que el sistema cambie.

"Está claro que no hay crisis que no sean motor de cambio, y obviamente la Ap tiene la oportunidad de tocar a la puerta de una forma organizada", expone. Eso sí, mantiene que las ventanas de estas oportunidades se abren y a veces se cierran muy rápido. "Las organizaciones asistenciales y desde luego los gobiernos desde luego van a tener muchas ganas de volver a la normalidad, y eso obviamente no conviene porque sería malgastar esta crisis".

Así que en el post covid "tenemos que lograr apuntar hacia un sistema mucho mas comunitario, donde se integran varios de los silos a la vez e ir estructurando alrededor de la comunidad lo que siempre hemos visto que era necesario hacer en la atención primaria".

Menciona la famosa teoría del queso suizo, elevada en abril al ámbito de la política de salud, ya que "es posible que España tenga más agujeros que otros". Añadiendo que el que se está mencionando desde entonces es "que la AP y la salud pública han sido apuntadas a veces por un exceso de austeridad y parte del modelo asistencial se nos ha ido. Es evidente que vamos a tener que tapar muchos agujeros, pero uno de los más importantes es el reforzamiento de la atención primaria y la salud pública". Por lo tanto, continúa, "nos vamos hacia un modelo en el que esperemos que muchos de los nuevos recursos que van a venir acaben en sanidad".

Sin embargo, hay un dilema: podemos estar en un país o una comunidad en el que se lancen más recursos pero no una transformación, es decir, que no se refuerza la salud primaria, ni la salud pública, ni la conexión entre las dos. Esto, bajo el punto de vista de Bengoa, "sería un destino de esos recursos un poco triste" a menos que no sirvan para fomentar una transformación ambiciosa en el post-covid o incluso cuando el virus ya esté bajo control.

La posibilidad de que no se reciban estos recursos o no sirvan para tal cometido transformador el experto "no quiere ni pensarla", porque significaría que el SNS entraría en una situación imposible.

Por lo tanto, insiste, "tienen que entrar recursos y que estos sirvan para transformar y no para enraizar el sistema fragmentado que tenemos. Es importante que entre todos aseguremos que se empiece a preparar una nueva visión del SNS".

Hacia un destino incierto

En cualquier caso, en estos momentos nadie sabe a ciencia cierta hacia dónde se dirige el sistema de salud, y por lo tanto, "si aparecen nuevos recursos es evidente que vamos a necesitar asegurar entre todos ese esfuerzo".

De este modo, aparte de desarrollar esa inversión post-covid detallando en qué hay que invertir, expone, hay que pensar cómo la atención primaria es la vertebradora de una posible integración. "Sabemos que va a haber mucha tecnología y eso ha permitido aguantar el tipo, pero es importante que la tecnología sea igual que los recursos, es decir, que no sirva para enraizar el modelo actual sino para transformar".

Igualmente, detalla Bengoa, "vamos a necesitar tener una política de restricción del despilfarro, porque en estos momentos la OCD calcula que si un país se gasta un 10% de su PIB, el 2% va destinado a cosas que no debería estar haciendo, al no añadirle valor clínico".

En cuanto a recursos humanos, el ponente insta a pensar no solo en añadir profesionales, sino en cambiar las funciones para saber qué se puede hacer a partir de ahora que sea diferente en campos como la medicina, la enfermería y otras profesiones.

Aunque todos estos cambios, en su opinión, "no se pueden hacer sin un liderazgo en el que se incluya a los profesionales que están en la red haciendo cosas, y así no solo se les utilice para ser excelentes médicos, sino también a nivel local para hacer cambios que ellos consideren que son necesarios".

En resumidas cuentas, el covid sí es un catalizador de cambio. Pero además, "es evidente que tenemos que ver cómo mejorar en preparación pandémica, ya que es previsible que vayamos a tener más e incluso más rápidamente. Podemos estar apuntando hacia una tercera ola, si algún día controlamos la segunda. Pero lo que es importante es aprender de la primera, que no hemos aprendido mucho, y de esta segunda, así como asegurar que existe una evaluación de la gestión del covid", expone.

Así que, ¿es posible que la AP pueda aprovechar esa evaluación para fortalecerse como un elemento vertebrador del sistema de salud?, plantea. Parece que sí. "Tenemos muchas herramientas, de hecho España está mucho mejor preparada que otros países para lograr cambios".

De hecho, concluye Bengoa, "la pandemia ha provocado cambios muy rápidos, tanto científicos como de gestión. Se han roto silos, desestigmatizado lo digital. Ha habido mucha innovación local para hacer cambios, recursos humanos, etc. Y el paciente está bastante de acuerdo con la medicina no presencial mientras sea complementaria a una medicina cara a cara". Por tanto, "son cambios muy interesantes y no hace falta que desaparezcan. Lo que hay que hacer es ver cómo los podemos mantener".