La AIReF recuerda que la tecnología sanitaria es imprescindible para tener una asistencia de calidad


01-10-2020
La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) propone mejoras de eficiencia en el gasto en farmacia hospitalaria y una planificación de la inversión en tecnología que nos permita converger a la media de los países OCDE. La AIReF presenta su estudio ´Gasto Hospitalario del Sistema Nacional de Salud´.
 

La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) presentó este jueves su estudio Gasto Hospitalario del Sistema Nacional de Salud, que forma parte de la segunda fase del Spending Review comprometido con la Unión Europea.

El Estudio fue encargado e iniciado antes de la aparición del Covid-19, pero desde la AIReF consideran que toma mayor relevancia si cabe en la actual situación e incluye información desagregada por regiones y de interés para todas las CC AA.

Cristina Herrero, presidenta de la AIReF, introdujo en un evento online las principales conclusiones del estudio, centrándose sobre todo en la farmacia hospitalaria. "En esta segunda fase, hemos revisado más de 50.000 millones de euros", informó. El gasto sanitario supone más de 71.000 millones de euros, que es el 6,4% del PIB y el 15% del gasto público. La AIReF ya ha analizado un 25%. En la primera fase, analizó el gasto en medicamentos dispensados en farmacia, una partida que sumó más de 10.500 millones en el año 2017. En la segunda fase, la AIReF da continuidad a este análisis con la evaluación del gasto en medicamentos en el ámbito hospitalario y el gasto en bienes de equipo de alta tecnología, dos partidas que supusieron alrededor de unos 7.000 millones de euros en el año 2018.

"Por ser una política de las que mayor potencia distributiva tiene, creemos que se justifica que la evaluación en el ámbito sanitario tenga una especial atención", expuso. Contextualizó en que consiste la evaluación de la AIReF. Las evaluaciones que hacen son económicas, no sanitarias. Es decir, desde un punto de vista económico y de eficiencia. La complejidad adicional de este estudio es la cantidad enorme de gestores del gasto. Han analizado principalmente procedimientos para identificar palancas que permitan optimizar el gasto público.

"Nos faltaba por analizar la parte del gasto farmacéutico hospitalario, que está sufriendo una trayectoria creciente", manifestó. "La farmacia hospitalaria representa un 17% del gasto hospitalario", añadió. En 2018 se destinaron 6.613 millones al gasto en farmacia hospitalaria. Esta partida, que representa alrededor del 17% del gasto hospitalario total, no ha parado de crecer en los últimos años. En 2013 supuso alrededor de 2.300 millones de euros y se prevé que siga creciendo en los próximos años debido, fundamentalmente, a la entrada de medicamentos innovadores en áreas de oncología, nuevos antidiabéticos, medicamentos de síntesis biológica, terapias celulares y genéticas y al crecimiento esperado de los medicamentos huérfanos.

AIReF ha formulado 25 propuestas de mejora en este ámbito. En su evaluación, propone mejoras de eficiencia en el gasto en farmacia hospitalaria, más planificación y mayor inversión en alta tecnología y avances en la coordinación de las administraciones públicas para mejorar la equidad. Han profundizado en el "uso racional" del medicamento, por ejemplo.

Señaló las principales propuestas. "Sorprende un poco que, siendo el gasto farmacéutico un gasto que soportan las CC AA, haya una limitada capacidad de las CC AA en la Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos", puntualizó. En esta área de gasto en farmacia hospitalaria, identifican un "amplio" margen de mejora. Además, la AIReF detecta una falta de visión global del precio de los medicamentos empleados en una determinada patología, que da lugar a diferencias importantes en el precio de medicamentos con un valor terapéutico similar para una misma indicación y limita la competencia potencial entre estos medicamentos. En este sentido, recomienda intensificar la revisión sistemática de precios y condiciones de financiación, adecuar el Sistema de Precios de Referencia actual e incorporar de criterios de coste efectividad en la fijación del precio.

Igualmente, se propone crear una red de colaboración entre las Comisiones de Farmacia y Terapéutica, coordinada por el Ministerio de Sanidad. La AIReF sugiere un organismo independiente, con presupuesto propio, que realice recomendaciones vinculantes para determinados fármacos de alto impacto económico o sanitario. Esta Red permitiría mejorar el flujo de información, reforzar la evaluación conjunta de medicamentos, la preparación de guías clínicas y el intercambio de información de alto valor sobre usos terapéuticos.

Para mejorar la eficiencia y sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud, la AIReF propone fomentar la utilización de biosimilares, tanto en el inicio del tratamiento como en el intercambio, tras constatar que, en términos comparativos, la penetración de biosimilares en España se encuentra por debajo de la media europea en tres de los seis principios activos para los que se dispone de datos.

"Nos parece que la tecnología sanitaria es imprescindible para tener una asistencia de calidad. Es fundamental, para una asistencia sanitaria de calidad, y para generar una confianza en el paciente. Además, una tecnología alta permite ahorros presupuestarios, aunque es difícil cuantificarlos", sostuvo, por otra parte. La inversión en bienes de equipo de alta tecnología supuso 320 millones en el año 2018. Aunque es un mercado menos relevante que el farmacéutico en términos presupuestarios, resulta imprescindible para proporcionar una asistencia de calidad.

Lamentó que hay un mayor nivel de obsolescencia en la actualidad que hace diez años y una falta de planificación estratégica que permita renovar y ampliar el parque tecnológico. Un 44% de los equipos tiene más de diez años. La AIReF constata que la dotación de equipos de alta tecnología en España todavía se encuentra por debajo de la media de los países de la OCDE. Además, es desigual y hay diferencias importantes entre CC AA. La crisis actual ha puesto de manifiesto una descoordinación entre Administraciones públicas. En este contexto, la AIReF propone desarrollar un plan de inversión en equipos de alta tecnología que permita converger hacia la media europea en niveles de dotación y obsolescencia, atendiendo a la intensidad de uso. A

"La política sanitaria es de especial relevancia, no sólo por su peso en el gasto público y por la magnitud de los retos que afronta, como el envejecimiento de la población, sino también por ser un pilar básico del Estado de Bienestar y una de las políticas con mayor potencia redistributiva. Ello evidencia la necesidad de una evaluación continua", concluyó Herrero.