Obstetricia y Ginecología de La Paz humaniza la asistencia en un entorno de seguridad


20-02-2020
El Hospital Universitario La Paz dispone de recursos suficientes como para abordar la patología más compleja. Sus jefes de Servicio de Obstetricia y Ginecología afirman que trabajar en un centro de esta envergadura les permite ofrecer una atención al paciente multidisciplinar e integral.
 

En el Hospital Universitario La Paz, la Jefatura de Obstetricia y Ginecología está compartida por Alicia Hernández y por José Luis Bartha. En entrevista con esta revista, nos aclaran que tienen repartidas las áreas en función de la trayectoria curricular de cada uno y de sus campos de interés, tanto clínicos como de investigación y docentes. Hernández se dedica más a la Ginecología, mientras que Bartha más a la Obstetricia.

Es decir, el Servicio es uno, con dos Jefaturas. Cada uno está centrado en un área. Parte del equipo trabaja exclusivamente en Obstetricia, parte exclusivamente en Ginecología, pero hay una buena parte que hace labores en ambos lados. Las guardias se comparten. Asimismo, hay áreas subespecializadas de las que se encargan profesionales en exclusiva a ellas. En total, hay 65 adjuntos y 28 residentes. Hay rotantes externos, por lo que el Servicio supera los 100 médicos.

Bartha añade que el Servicio se compone además de matronas, enfermeras y personal auxiliar y de servicios. Aproximadamente, asisten a 5.200 partos anuales, 5.500 recién nacidos. Señala que esa cifra ha descendido en los diez últimos años. "Hacemos 1.000 partos menos que hace diez años", declara. No obstante, el número se mantiene alto. Hernández indica que atienden unas 50.000 consultas anuales.

Cuando les preguntamos qué es lo que hace que este Servicio de La Paz sea de los más renombrados, Bartha destaca el reconocimiento que hay por parte de los profesionales sanitarios y de los pacientes de su "calidad asistencial, tanto real como percibida". "No hay patología que no aceptemos y todos los casos más complejos nos los derivan. Esto da al paciente una seguridad importante cuando acude a La Paz. La idea es que, si algo no se trata en La Paz, no te lo van a tratar en ningún otro sitio", afirma. A su juicio, esa sensación de seguridad que se transmite es importante y hace que algunas incomodidades que se pueden tener en el Servicio, como por ejemplo el tiempo de espera, la gente las comprensa porque sabe que los suyos son pacientes complejos que necesitan más tiempo del que se había asignado anteriormente. "Esto se entiende por las ventajas de ser atendidos por los mejores profesionales", reflexiona. Desarrollan una labor de docencia y de investigación. Publican artículos en revistas de gran impacto. Cuentan con líneas de investigación y ensayos clínicos importantes. Por todo ello, que es conocido, cuando la gente llega a La Paz, "tiene una gran sensación de seguridad".

Hernández completa que éste es un hospital "de mucha trayectoria, con muchos recursos para poder hacer la patología más compleja". Subraya que se han preocupado por mantener en él la complejidad. Su Servicio, asegura, insiste mucho en "la cercanía" con el paciente. "El paciente, a pesar de no tener a lo mejor la infraestructura de otros hospitales más nuevos, se considera muy bien atendido y pasa a un segundo nivel el que no todas las camas sean en habitaciones individuales", expone. Sus profesionales se han encargado de hacerlo visible. "Eso es investigación, es docencia, es reconocimiento en congresos. Es un trabajo muy importante por parte de la plantilla. Es lo que mantiene al final la excelencia en el Servicio", expresa.

Apuesta por comités interdisciplinares

"El trabajar dentro de un hospital de esta envergadura nos permite una atención al paciente multidisciplinar e integral", matiza Bartha. La persona que llega a La Paz no tiene que ir a otro hospital a que le vea el nefrólogo, el neurólogo, el cardiólogo infantil, el radioterapeuta o el oncólogo. "La cuidamos con el uso masivo de comités multidisciplinares. Si tenemos el caso de un feto con una anomalía, la mujer y su familia pueden hablar, después de que discutamos el caso, con el cirujano cardio vascular infantil que luego le va a operar. Si es en Ginecología, los casos se discuten con todos los especialistas en comités de tumores, de mama, de suelo pélvico, etcétera", precisa. El paciente puede solicitar cualquier aclaración. Eso hace que disminuya mucho la variabilidad de opiniones y que se refuerce aún más la sensación de seguridad.

El Servicio de Obstetricia y Ginecología apuesta mucho por el comité y por las consultas multidisciplinares. "En vez de que a la paciente le vea primero un oncólogo y luego un radioterapeuta, insistimos mucho en el trabajo multidisciplinar en las consultas. También de cara al paciente. Que vea a los tres médicos juntos. Se insiste mucho en determinadas patologías y en la labor de las enfermeras y las administrativas. Nos pueden ayudar mucho en que los pacientes no hagan todo un peregrinaje de consulta en consulta. Están los médicos en una consulta y la enfermera gestora de casos o la administrativa gestora de casos ayuda a tener y a unificar todas las consultas en un día", confirma Hernández. Recuerda que un porcentaje alto de sus pacientes son de fuera de la Comunidad de Madrid, por ser un centro de referencia en bastantes patologías. Por consecuencia, hay que facilitar los procesos a los pacientes que vienen de fuera.

Tampoco se olvidan de que hay que empatizar con los pacientes. Bartha comenta que, en ese sentido, en los últimos años ha habido una renovación de la plantilla. Hay mucha gente joven. "Ha habido un cambio positivo de las actitudes de los profesionales, acorde a los tiempos. La relación médico-paciente ha experimentado un cambio y, con el cambio generacional en los médicos, eso se va notando, por la sensación de cercanía, que no es incompatible con la sensación de seguridad", piensa Bartha. Esa sensación de empatía y cercanía la tienen.

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