Asebio reclama una financiación más racional para fomentar la inversión biotecnológica


11-12-2017
El octavo bioencuentro con los medios de comunicación de la Asociación Española de Bioempresas (Asebio) ha servido para pasar revista a los problemas del sector e intentar comprender por qué España no ocupa el lugar que le corresponde en la innovación mundial, a diferencia de otras potencias europeas que apuestan decididamente por la I+D+i.
 

El encuentro de la patronal biotecnológica y los medios de comunicación se produjo este lunes, 11 de diciembre, en la Asociación de la Prensa de Madrid. Durante el acto, se hizo entrega de la sexta edición de los Premios Asebio, para reconocer el trabajo de cuatro trabajos periodísticos, distinguidos por tratar con precisión y certeza algunos temas biotecnológicos de gran interés. La jornada y los propios galardones contaron con el apoyo de las compañías Roche, MSD y Oryzon.

El  presidente de ASEBIO, Jordi Martí, resaltó el impacto de la innovación en la vida de las personas y en su economía, a pesar de que no suelen percibirlode manera consciente. Al igual que tampoco suelen darse cuenta de que el cese de la innovación, propio de los periodos de crisis, hace que estos sean más duraderos. No obstante, y sea como sea el futuro del sector biotecnológico en España. Martí renovó el compromiso de Asebio con el futuro del país. Con iniciativas como, por ejemplo, la celebración de nuevas convocatorias de sus premios.

Por su parte, Ion Arocena, director general de Asebio, afirmó que los datos de inversión en innovación en España son preocupantes desde hace unos años. A pesar de reconocer que la Administración cada vez es más receptiva a escuchar las demandas sectoriales, el responsable patronal consideró que en el país el marco regulatorio no garantiza la debida seguridad jurídica a la hora de invertir y los programas de ayudas públicas no cumplen satisfactoriamente su misión de facilitar unas inversiones estables en el tiempo.

Pie de foto: Ion Arocena (Asebio)

Arocena explicó que un análisis de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de la última década, muestra como antecedente la mayor expansión en la I+D durante el periodo 2005-2009, con cargo al Capítulo VIII, a través de préstamos. Esta fórmula se impuso con la crisis económica que arrinconó las subvenciones en favor de las ayudas financieras a reembolsar. Con ello, la vigilancia de la morosidad y las trabas a la financiación vía ayudas, ha hecho que hasta el presente las partidas destinadas a I+D hayan decrecido. Una situación nada deseable desde el punto de vista de Asebio, ya que las empresas con aspiración innovadora adolecen de un fuerte endeudamiento, lo que les impide crecer mediante los fondos necesarios que, por el contrario, si están a disposición de sus competidores de otros países.

A ello añadió el director general que la inversión pública en I+D en España descendió un 12,60% entre 2009 y 2016, en contraste con los crecimientos de otros países como Alemania (35%) o Reino Unido (29%) o la propia media europea (17,5%). En una situación que no parece mejorar para el país, ya que en 2017 se mantiene un 60% de fondos financieros, menos propicios para las empresas, en perjuicio del 40% no financiero, en una proporción de 3,9 millones a 2,6 millones de euros, respectivamente.

A continuación, Andrés Ballesteros, delegado de la comisión de retos transversales en Asebio, fue aún más lejos que Arocena, al afirmar que no solo los datos de inversión pública, sino también los privados en el país, deben hacer sonrojarse a sus responsables.

Pie de foto: Andrés Ballesteros (Asebio)

Ballesteros también encontró la financiación de la innovación en España como una rareza, ya que se realiza a través de deuda, a diferencia del resto de países de referencia. Así mismo, destacó que en todas las naciones también se produce una fuerte inversión pública en I+D+i, empezando por los propios Estados Unidos. Sin embargo, también señaló como una característica nacional el hecho de que la inversión privada en innovación no supere el 50%.

Pie de foto: Emilio Muñoz (ex CSIC)

Apostilló en varias ocasiones las distintas intervenciones de los ponentes el ex presidente del CSIC, Emilio Muñoz, quien señaló las elecciones generales del año 2011 como el punto de inflexión a partir del cual el Gobierno decidió invertir menos en I+D.

A esa decisión, nada afortunada, en su opinión, se une el desconocimiento social sobre las ventajas que supone la innovación para la población. Como otra fórmula a incrementar, Muñoz habló de potenciar la formación en los nichos donde se realiza verdadera innovación, de cara generar suficiente masa crítica en el país. Capaz de capear la indolencia que muchas veces caracteriza a los máximos responsables políticos.

Pie de foto: Ainhoa Goñi (CSIC)

Durante su turno, la directora de Comunicación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Ainhoa Goñi, puso como ejemplo de innovación española el exoesqueleto pediátrico que se utiliza en el Hospital Pediátrico Universitario Sant Joan de Déu de Barcelona, para la rehabilitación de niños. Junto a otras propuestas, ya petentadas y comercializadas, como el ecológico gusano come-prásticos y la leche para la celiaquía.

También estuvo en la mesa de Goñi la directora de Comunicación de la compañía farmacéutica Novo Nordisck para Europa del Sur, Silvia Muñoz, quien recordó que la comunicación en el sector farmacéutico, además de muy sensible siempre se debe hacer con la máxima responsabilidad y prudencia.

Pie de foto: Jordi Martí (Asebio) junto a Carmen Vela (Gobierno de España)

Cerró la jornada la secretaria de Estado de I+D+i, Carmen Vela, quien afirmó que España ya se sitúa en el tercer lugar de la UE en proyectos para el programa Horizonte 2020, y que es el cuarto país por financiación, en clara rivalidad con Francia.

Como broche, Vela defendió que el país está en la buena senda para ir financianco mejor la innovación, garantía de futuro para todos.

Pie de foto: De Izda a Dcha: Ainhoa Goñi (CSIC), Alberto Iglesias (El Mundo), Lucía Cecilia (Asebio), Silvia Muñoz (Novo Nordisk) y Sebastián Cebrián (Dircom)