IM MEDICO #65 ANUARIO 2023

71 La estrategia mundial contra las infecciones de transmisión sexual no se limita a patógenos específicos, sino que reconoce que las ITS pueden prevenirse, diagnosticarse y tratarse mediante la aplicación de medidas de uso de estrategias integradas en los sistemas sanitarios, entre las que caben destacar, principalmente: -Nuevas estrategias de diagnóstico y detección de las infecciones de transmisión sexual. Se necesita impulsar plataformas múltiples rápidas y asequibles que permitan el diagnóstico simultáneo de varios patógenos. También se requieren tecnologías fiables en el lugar de consulta, que puedan utilizarse en entornos donde el acceso a los laboratorios sea nulo o limitado. Es preciso contar con pruebas de diagnóstico rápidas y de bajo costo en el lugar de consulta para la gonorrea, la clamidia, el cribado del virus del papiloma humano y el del cáncer cervicouterino. Además de las pruebas para diagnosticar infecciones, se necesitan pruebas para identificar y caracterizar rápidamente la resistencia a los antimicrobianos. También es necesario investigar para mejorar la toma de muestras de diferentes sitios anatómicos si procede y estudiar la mejor manera de utilizar dichas pruebas (incluidas las autoadministradas) en varios entornos -Enfoques innovadores para la prevención de las infecciones de transmisión sexual. Son precisos nuevos modelos y productos de prevención para ampliar la gama de intervenciones disponibles y atender las necesidades de las personas. Las redes sociales y los canales de información desempeñan un papel cada vez más importante a la hora de difundir información de salud, por lo que es preciso evaluar las oportunidades y retos que entrañan para los servicios contra las ITS. -Servicios contra las infecciones de transmisión sexual centrados en las personas. Los sistemas de salud deben aumentar la capacidad de los servicios de atención primaria para prevenir y gestionar las ITS junto con el VIH y las hepatitis víricas. Se requieren iniciativas específicas para fomentar el acceso de los hombres y los niños varones a los servicios relacionados con estas patologías, con intervenciones que aborden sus necesidades específicas. Los modelos de prestación de servicios deben ofrecer servicios de alta calidad contra las ITS que eviten la estigmatización y resulten aceptables para los grupos de población prioritarios, en particular a través de la comunidad. Además, es preciso motivar a las personas para que participen activamente en la promoción de su propia salud. -Personal sanitario formado. El personal de salud, incluido el de Atención Primaria y el comunitario, debe recibir formación. Es necesario ampliar la educación y la capacitación generales en materia de salud sexual de todos los trabajadores sanitarios, para mejorar su confianza y sus competencias y garantizar que todas las personas que acuden a los servicios de salud sexual lo hagan en un entorno libre de estigma y discriminación. -Potenciar la investigación y los ensayos clínicos. El desarrollo de vacunas es un componente fundamental del programa de investigación de las ITS. La investigación debe abarcar, entre otras cosas, la comprensión de la patogénesis, la inmunidad y los marcadores de protección contra diversas infecciones. Las vías de reglamentación deben reforzarse para comercializar las vacunas autorizadas contra estas enfermedades y generalizar adecuadamente su uso, con mecanismos que garanticen una distribución equitativa de las vacunas a las personas en riesgo de infección. Asimismo, se recomienda impulsar el desarrollo y los ensayos clínicos de nuevos tratamientos contra las infecciones de transmisión sexual, sus complicaciones y secuelas. Se necesitan nuevas opciones de tratamiento de bajo costo y fáciles de usar. -Garantizar un acceso equitativo y fiable a medicamentos y otros productos básicos de salud. Los productos básicos para la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de las ITS deben incorporarse a los sistemas nacionales de gestión de adquisiciones y suministros sanitarios, a fin de garantizar que se seleccionen los más adecuados, se adquieran a un precio razonable y se entreguen de forma eficiente. Los sistemas de control de existencias desempeñan un papel importante para reducir el desabastecimiento y deben estar vinculados a las previsiones nacionales de demanda y suministro. -Financiación de las infecciones de transmisión sexual. Se trata de aplicar estrategias para aumentar las inversiones en la prevención y el tratamiento de las ITS. Los países deben identificar oportunidades para movilizar fondos y destinarlos a la salud sexual, además de incorporar la prevención y el tratamiento de las ITS en las iniciativas generales para aumentar las inversiones en materia de salud. -Aumentar la capacidad de los laboratorios para mejorar la gestión y vigilancia de las ITS. Es preciso aumentar la capacidad de los laboratorios, aprovechar sus redes existentes y los sistemas de control de la calidad para mejorar la gestión de casos y la vigilancia. Una parte de esa tarea consiste en entender las causas de las enfermedades y controlar la aparición de resistencia a los tratamientos. Hay que definir los requisitos de los laboratorios en los distintos niveles de atención de salud y dotarlos de infraestructuras suficientes y de personal debidamente capacitado. También se requiere establecer sistemas de derivación para garantizar que las muestras se transporten adecuadamente y que los resultados se entreguen a tiempo. Fuente: OMS. “Estrategias mundiales del sector de la salud contra el VIH, las hepatitis víricas y las infecciones de transmisión sexual para el periodo 2022-2030”. MEDIDAS PRIORITARIAS A TENER EN CUENTA EN LOS SISTEMAS SANITARIOS

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