IM MÉDICO #56

im MÉDICO | 56 51 Uno de los hitosmás relevantes a destacar en la nueva estrategia es la inclusión de las valvulopatías como un apartado especial y considerar esta patología como‘de gran impacto’ en la sociedad envejecida con que contamos actualmente (en España, la prevalencia en valvulopatías alcanza el 12% en las personas mayores de 75 años, de hecho, es denominada la gran epidemia cardíaca del futuro). “Es importante desde el punto de vista de los pacientes porque, a día de hoy, la enfermedad de las valvulopatías es la más desconocida dentro de las enfermedades cardiovasculares (todo el mundo sabe qué es un ictus, un infarto...). Además, la valvulopatía esprincipalmenteunproblemade laspersonasmayores, puestoque viene provocada por el deterioro de las válvulas debido a la edad. Esto implica que, con la actual situación de envejecimiento de la poblaciónque sufrimos, se convertirá enuna epidemia enel futuro”, apunta la presidenta de AEPOVAC. El Decálogo de las Valvulopatías y las Recomendaciones para un Plan Asistencial Óptimo es destacable, “porque está elaborado conjuntamente por profesionales sanitarios y pacientes, no sólo de España, sino de varios países europeos, gracias a la organización Global Heart Hub, alianza de asociaciones de pacientes cardiovasculares de la que AEPOVAC es miembro”. Recoge las recomendaciones de actuación para todas las fases de la enfermedad. “DesdenuestraAsociaciónconfiamos enque las Autoridades Sanitarias apliquen estas recomendaciones para que los pacientes tengamos mejor calidad de vida, ese es precisamente el lemadeestosdosdocumentos: ‘Trabajando juntosparamejorar la experienciadel pacientedevalvulopatía’”, destaca Cecilia Salvador. Principales afecciones de las valvulopatías La valvulopatíamás frecuente es la estenosis aórtica degenerativa, propia de la edad avanzada. Si incluimos la valvulopatíamitral deorigen reumático, todavíamuyprevalente en los países envías de desarrollo, su incidencia se acerca a la aórtica degenerativa. Así lo ve el doctor Solís, que avanza que en el mundo occidental la insuficienciamitral degenerativa, incluido el prolapso, es la primera causade cirugía eneste tipode válvula. Unpuntoencomún para todas las etiologías, incluidas también las afectaciones de la válvula tricúspide ypulmonar, es su capacidad limitante a lo largo de la vida del paciente, ya que el principal síntoma se relaciona con la disnea, que empieza siendo de grandes esfuerzos, hasta llegar a ser de mínimos. “No obstante, hoy en día no deberíamos llegar a ese último eslabón de la enfermedad, gracias a todos los avances tecnológicos, relacionados con la imagen cardiovascular, que nos permite adelantarnos a estos síntomas, incluso años”. Tratamientos avanzados Aunque no existe un tratamiento farmacológico específico para este problema, Jorge Solís destaca que la buena noticia es que en los últimos años se han producido una disminución muy significativa de las operaciones convencionales a favor de procedimientos mininamente invasivos, a través de accesos vasculares que disminuyen el riesgo y evitan las complicaciones posoperatorias propias de la cirugía abierta. “Los cardiólogos que nos dedicamos a las valvulopatías sabemos que indicar el intervencionismoenelmomentoadecuadoes unade nuestrasprincipales labores. En lamayoríade los casos, la tendencia es operar a paciente sin síntomas u oligoasintomáticos, donde las pruebas de imagen, incluido la ecocardiografía tridimensional o técnicas avanzas como la resonancia cardiaca, nos dan los datos necesarios para este tipo de indicación. Además, sabemos que son pacientes que veremos en consulta durante toda su vida, antes y después del intervencionismo, por lo que se establece una relación médico-paciente única para los dos”. Investigaciones en valvulopatías Los avances están enfocados en tres puntos, según relata el doctor. Primero, la mejora constante de las técnicas de imagen cardiovascular, que dan soporte en todos los estadios de la enfermedad, incluida laprevenciónydetecciónprecozdevalvulopatías. En segundo lugar, parámetros de laboratorio que nos permitan adelantarnos a la evolución de la enfermedad; “en esta línea, la Dra. María Eugenia Barderas, responsable de grupo de Laboratorio deFisiologíaVascularenToledo, estáliderandounproyectoenfocado en la identificación de proteínas relacionadas con la progresión de estenosis aórtica que podría permitir identificar a aquellos pacientes que evolucionan a los gradosmás severos de esta enfermedad”. Por último, el experto resalta el gran interés en seguir avanzado en técnicas de intervencionismo percutáneo cada vez menos invasivas, con mejores resultados y mayor durabilidad. “En esta línea, el trabajo conjunto con bioingenieros expertos en ingeniería tisular o dinámica de fluidos dará respuesta a este tipo de necesidades en el futuro”. Fuera de estos tres puntos, para el doctor es importante destacar la necesidad de crear sistemas de gestión hospitalaria enfocados en cardiología que hagan posible un acceso rápido a la información, que en algunos pacientes puede ser abrumadora y requieren de esta tecnología para optimizar, lo que llamamos ‘patient journey’ o viaje del paciente. Unidades de valvulopatías En hospitales de referencia se están desarrollando, a nivel mundial, unidades de valvulopatías, en la misma línea por ejemplo que las unidades de insuficiencia cardiaca, donde el enfoque multidisciplinar, la incorporación de la enfermería y la creación de protocolos conjuntos, van a permitir cambiar la historia natural de las valvulopatías y “seguir avanzando en líneas que puedan favorecer la calidad de vida de los pacientes y sus familiares”, en palabras del doctor Solís. Como en otras disciplinas, la forma de conseguir continuidad y perseguir la idea de cambio relacionado con la concienciaciónde profesionales y población general está en relación con la formaciónde cardiólogos enfocados en lapatología valvular.“Nosotros, en el Hospital 12 de Octubre, hemos creado un programa pionero de formación (‘fellowship’) centrado en imagen cardiovascular, incluyendo el apoyo al intervencionismo y en el paciente valvular crónico. La implementación de este programa en otros centros y coordinado con las diferentes asociaciones científicas es el único camino para conseguir cumplir todos los objetivos planteados en la nueva Estrategia en Salud Cardiovascular del Sistema Nacional de Salud, en relación con las valvulopatías”, finaliza.

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