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Un antihistamínico común mejora la neuropatía óptica en la esclerosis múltiple

Un ensayo clínico demuestra el potencial remielinizante de la clemastina.

La clemastina, un antihistamínico de uso común, promueve la remielinización de los nervios dañados por la esclerosis múltiple (EM), según los resultados de un estudio de fase II dirigido por la Universidad de California en San Francisco. Los pacientes con EM fueron aleatorizados a recibir el fármaco o placebo durante ...

La clemastina, un antihistamínico de uso común, promueve la remielinización de los nervios dañados por la esclerosis múltiple (EM), según los resultados de un estudio de fase II dirigido por la Universidad de California en San Francisco. Los pacientes con EM fueron aleatorizados a recibir el fármaco o placebo durante 3 meses, seguidos de otros 2 meses en el que recibieron el tratamiento opuesto.

La clemastina mejoró significativamente la latencia de los potenciales visuales evocados y tendió a mejorar la agudeza visual en situaciones de bajo contraste. El tratamiento empeoró significativamente diversos aspectos relacionados con la fatiga, un efecto adverso esperado, ya que todos los antihistamínicos producen somnolencia. El aumento de la fatiga y la baja saturación que la clemastina alcanza en su receptor hacen que la clemastina sea difícilmente recomendable como terapia para la EM progresiva, según indica el investigador Ari Green. No obstante, éste también afirma que el hallazgo puede abrir la vía al desarrollo de fármacos similares con mejores propiedades farmacodinámicas.

La concepción de este estudio surgió a raíz de un experimento de cribado en vitro en el que la clemastina mostró ser el fármaco más efectivo en inducir la proliferación de los oligodendrocitos, células críticas en la formación de mielina.

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