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Psiquiatras debaten sobre el efecto destructivo de las drogas y su posible uso en investigación

Los máximos responsables de la corriente clínica en Psiquiatría de la Patología Dual, junto a un especialista norteamericano en abuso de drogas, han debatido este jueves, 14 de abril, sobre los efectos neurológicamente destructivos de las drogas y la posibilidad científica de investigación que representan algunos componentes adictivos de dichas sustancias adictivas.

La 18 edición de las “Jornadas Nacionales de Patología Dual", que este año la Sociedad Española de Patología Dual (SEPD) y la Fundación Patología Dual están celebrando en Madrid los días 14, 15 y 16 de abril, han contado para ellocon la colaboración del National Institute on Drug Abuse (NIDA) ...

La 18 edición de las “Jornadas Nacionales de Patología Dual", que este año la Sociedad Española de Patología Dual (SEPD) y la Fundación Patología Dual están celebrando en Madrid los días 14, 15 y 16 de abril, han contado para ellocon la colaboración del National Institute on Drug Abuse (NIDA) de EE.UU. A lo largo del encuentro se están poniendo en común los avances disponibles en Patología Dual, entendida está como la enfermedad en la que coexisten de forma simultánea o secuencial un trastorno adictivo y otro mental y que tiene una prevalencia superior al 50% en las patologías cerebrales. El programa científico incluye además otras novedades relativas a la esquizofrenia, el suicidio y la sociedad comorbidogénica en la que vivimos, capaz de acentuar las patologías mentales con problemas cotidianos como el estrés o la comida basura.

Como presidente de la Sociedad Española de Patología Dual, el doctor Néstor Szerman, explicó que la clasificación americana de enfermedades cerebrales (DSM-5) ya incluye patologías como la alimentación desordenada al compartir los mismos circuitos cerebrales de las adicciones. En ese sentido, el psiquiatra habló de sistemas endógenos con susceptibilidad a la cocaína, la nicotina e incluso conductas adictivas. Entramados neuronales que pueden "descarrilar" ante la presencia de estímulos ambientales que expresan la patología mental y/o adictiva de la base genética subyacente. En cuanto a las mismas jornadas, Szerman habló de 1.000 congresistas con 250 comunicaciones científicas a su disposición, entre ponencias, pósters, charlas, etc.

A continuación, y como acuñador del concepto de Patología Dual, el doctor Miguel Casas, presidente también de la Fundación de Patología Dual, criticó que siga existiendo un claro divorcio entre las redes de asistencia sanitaria al paciente con enfermedad mental y las redes de servicios sociales dedicadas a tratar a los pacientes con adicciones. Así se da el círculo vicioso entre los psiquiatras que rechazan a los pacientes con adicciones "hasta que no se curan de ellas" y se dignen a tratarlos; y los médicos de las redes de adiciones que descuidan su formación en las patologías mentales convencionales, por no formar parte de su práctica asistencial habitual. Oyéndose muchas veces la frase de "váyase al médico de las drogas y cuando le cure la adición vuelva y le trataré yo". De la misma forma, Casas también criticó que en el mundo anglosajón se prefiera el término "diagnóstico" dual, al de patología. Según su opinión, hablar sólo de diagnóstico dual es dar por bueno un abordaje no integrado de las patologías mentales y las adicciones, cuando ambas coinciden en los mismos pacientes.

Casas también lamentó que las autoridades sanitarias estén promoviendo la vuelta a medicamentos clásicos por razones de costes. De esta forma no aceptó que se vuelvan a utilizar fármacos como, por ejemplo, Aloperidol, que tiene varias décadas de historia. Con estos fármacos antiguos, lastrados con efectos secundarios ya inexistentes en las nuevas moléculas, se potencia el estigma del paciente con patología dual. Con pacientes que se mueven con rigidez, babean y pueden llegar a ganar hasta 20 kilos de peso.

El doctor Miguel Bernardo, jefe de la Unidad de Esquizofrenia del Hospital Clínic, explicó que más del 50% de los pacientes con patología mental consumen sustancias tóxicas, como, cannabis, alcohol o tabaco. En esta última adicción, más del 70% son heavy smokers, es decir, personas que fuman entre 60 y 70 cigarrillos al día. En cuanto a la incidencia y la prevalencia de la esquizofrenia, que es su especialidad, el doctor Bernardo aseguró que cada año hay al menos 5.000 primeros nuevos episodios psicóticos, sobre una población estable de 500.000 enfermos de esta patología.

Alertó el psiquiatra de Clínic del relativismo que últimamente se observa respecto al consumo de cannabis, en la falsa creencia de que no es una sustancia nociva por el hecho de ser natural. Muchas veces, aclaró el especialista, se confunden algunos usos restringidos con finalidad terapéutica con su uso generalizado, que es muy negativo, especialmente para el paciente esquizófrenico. Esta tendencia mundial hacia la liberalización pasa por alto, según el doctor Bernardo, que los chicos suelen iniciarse en este consumo cuando están en el instituto, a los 15 años de edad. Ignorando también que el cannabis es un percutor (trigger) de la esquizofrenia. Para ello juegan un papel especial las características genéticas del individuo junto a las variables ambientales que pueden incluir los tóxicos. Por ello es fundamental evitar el consumo de este psicotrópico en las etapas críticas del desarrollo, como la adolescencia y la primera juevntud. Sin embargo, Bernardo también precisó que los pacientes con esquizofrenia mejoran en un 30% cuando reciben una adecuada terapia con apoyo psicosocial.

El doctor Eduard Vieta, jefe de Servicio de Psiquiatría y Psicología del Hospital Clínic, estimó que el 15% de los jóvenes que empiezan con adicciones acaban desarrollando un trastorno bipolar. Una patología caracterizada por la ansiedad, la impulsividad y los trastornos cognitivos que, generalmente, llega tarde a las consultas de Salud Mental.

Finalmente, el doctor Rubén Baler, miembro del National Institute on Drug Abuse de Estados Unidos, explicó de qué forma la sociedad posmoderna empuja al indviduo a límites biológicos para los que no está preparado, poniendo como ejemplo el estrés o la comida basura. Introduciendo  en la vida cotidiana nuevos riesgos para la salud del cerebro.

PIE DE FOTO:  Los doctores Eduard Vieta, jefe de Servicio de Psiquiatría y Psicología del Hospital Clínic; Miguel Casas, presidente de la Fundación de Patología Dual; Néstor Szerman, presidente de la Sociedad Española de Patología Dual; Rubén Baler, miembro del National Institute on Drug Abuse; y Miguel Bernardo, jefe de la Unidad de Esquizofrenia del Hospital Clínic

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