La limitación del esfuerzo terapéutico y el uso de antimicrobianos, cuestiones éticas de la infección en el paciente terminal


01-12-2014

Las infecciones siguen siendo un problema muy frecuente en el final de la vida y es, habitualmente, el último acontecimiento patológico que precipita la muerte.

 

“Las infecciones más frecuentes en estas circunstancias son la sepsis y las respiratorias, urinarias y agudas de piel y tejidos blandos, así como una miscelánea de otros cuadros”, apunta el doctor Emilio Bouza, jefe del Servicio de Microbiología Clínica del Hospital General Universitario Gregorio Marañón (Madrid) y coordinador de la jornada “Ética de la infección en el paciente terminal”, organizada por la Fundación de Ciencias de la Salud, en colaboración con GSK. En este sentido, los profesionales sanitarios se cuestionan aspectos como la limitación del esfuerzo terapéutico. “Es una decisión que debe tomarse de acuerdo con el paciente y sus familiares, y en la que no caben generalizaciones. Debe adaptarse a muy diversas circunstancias y situaciones del enfermo, influyendo también el tipo de fármacos de los que tengamos potencial necesidad y considerando problemas ecológicos ajenos al propio afectado”, añade el especialista.

Por otro lado, el uso de antimicrobianos de alto espectro “puede prolongar innecesariamente el sufrimiento de estos pacientes”, según el doctor Bouza. Estos medicamentos “no son inocuos y pueden añadir efectos indeseables al dolor de los enfermos terminales”. La utilización de fármacos también puede traer consigo la aparición “de bacterias multi-resistentes que contribuyan a modificar negativamente la ecología microbiana del paciente y del ambiente que le rodea”.  En otras ocasiones, el tratamiento antimicrobiano “puede estar indicado por el riesgo que la infección puede tener para la comunidad más que por la conveniencia del paciente”. En la jornada también participaron los doctores Diego Gracia, presidente de la Fundación de Ciencias de la Salud; Alberto Alonso, coordinador de la Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital La Paz; Pedro Montilla, coordinador de la Unidad de Seguimiento Cercano y Cuidados Domiciliarios del Servicio de Microbiología Clínica y Enfermedades Infecciosas del Hospital Gregorio Marañón; y Marta Mora, coordinadora de la Unidad de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica del Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario La Paz.