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La mala nutrición y el entorno familiar caótico pueden repercutir en las habilidades cognitivas de los niños

Los hogares más tranquilos con rutinas predecibles podrían amortiguar los efectos de una dieta deficiente en la función ejecutiva de los niños.

Investigadores de la Universidad de Illinois Urbana-Champaign (EEUU) han constatado que, en los niños, una mala nutrición junto con un entorno familiar caótico pueden afectar negativamente a las habilidades cognitivas de orden superior que rigen su memoria, la atención y el control emocional. Este estudio, publicado en la revista ´Nutrients´, se ...

Investigadores de la Universidad de Illinois Urbana-Champaign (EEUU) han constatado que, en los niños, una mala nutrición junto con un entorno familiar caótico pueden afectar negativamente a las habilidades cognitivas de orden superior que rigen su memoria, la atención y el control emocional.

Este estudio, publicado en la revista ´Nutrients´, se considera novedoso al estar centrado en los niños en edades en las que estaban desarrollando estas habilidades vitales y en las que los hábitos dietéticos y los entornos domésticos podrían desempeñar un papel fundamental.

Para la realización de este trabajo se emplearon una gran cantidad de datos recopilados de los cuidadores de los niños, incluido un cuestionario de ingesta dietética que evaluó la frecuencia con la que cada niño consumía varios alimentos frescos y procesados.

Los cuidadores también completaron un inventario de comportamiento que midió varias dimensiones de la función ejecutiva, como si el niño se abrumaba fácilmente o tenía problemas recurrentes para jugar o hablar demasiado alto. Se observó, además, que el caos doméstico tenía una correlación independiente con las habilidades cognitivas de los niños.

Los resultados de los investigadores sugirieron que la mala nutrición, incluido el consumo regular de varios refrigerios y alimentos procesados, se asoció con una disminución del rendimiento cognitivo y del comportamiento entre los niños del estudio. "Comprobamos que una mayor ingesta de estos alimentos estaba relacionada con niveles más bajos de ciertos índices, incluido el control emocional , la inhibición y la planificación y organización", según Samantha Iwinski, estudiante de posgrado que ha trabajado con el proyecto durante varios años. "Incluso a esta edad temprana, la ingesta dietética puede afectar la función ejecutiva de los niños en múltiples niveles".

Los hallazgos resaltan la importancia tanto de una buena nutrición como de entornos domésticos saludables para promover el mejor desarrollo cognitivo de los niños, según la coautora Kelly Freeman Bost, profesora de desarrollo infantil y psicología.

Para mitigar los posibles efectos negativos en las habilidades cognitivas de los niños, Iwinski sugirió que los programas de prevención se centren en actividades y apoyos que ayuden a los padres a establecer rutinas saludables y limitar el consumo de refrigerios y alimentos menos saludables por parte de sus hijos.

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