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Durante el proceso de un cáncer es fundamental contar con niveles adecuados de vita-hormona D

Esta es una de las conclusiones extraídas de la 4ª Jornada de Atención Multidisciplinar del Paciente Oncológico, organizada por el Centro Médico Teknon.

La hormona D juega un papel clave en la enfermedad de cáncer. Esta ha sido una de las conclusiones abordadas en la 4ª Jornada en Atención Multidisciplinar del Paciente Oncológico, organizada por el ...

La hormona D juega un papel clave en la enfermedad de cáncer. Esta ha sido una de las conclusiones abordadas en la 4ª Jornada en Atención Multidisciplinar del Paciente Oncológico, organizada por el Centro Médico Teknon, encuentro que ha contado con la colaboración de Faes Farma, entre otros patrocinadores. Dicha reunión ha contado con la participación de importantes especialistas nacionales con el objetivo de dar a conocer las últimas novedades en torno a los tratamientos oncológicos, el abordaje multidisciplinar de los pacientes o la importancia de tener en cuenta factores determinantes como la vitamina D o el Síndrome de Sensibilización Central (SCC).

En relación con este último, el SSC engloba una serie de enfermedades que tienen un denominador común: el descenso en el umbral sensitivo y, por tanto, la alteración en la percepción de los estímulos. En este contexto, se pueden incluir la fibromialgia y la fatiga crónica como enfermedades referentes. La tríada principal de síntomas la constituyen el dolor, la fatiga y el estrés.

"Además de esta tríada, la constelación de síntomas referidos es enorme: déficit de atención y concentración, alteraciones ritmo intestinal, incontinencia urinaria, labilidad emocional, síntomas depresivos reactivos… Para poder llevar a cabo un buen tratamiento hemos de entender el contexto bio-psico-social del paciente y diseñar un buen plan de trabajo terapéutico con un claro enfoque multidisciplinar. Dentro de las terapéuticas con las que principalmente trabajamos incluimos la nutrición (con especial foco en potenciar el sistema inmune a través de la vita-hormona D), el soporte psicológico, los fármacos, la fisioterapia, la osteopatía y la acupuntura", asegura el Dr. Juan Muñoz, director médico del Institute MYM y jefe de Servicio de Reumatología en el Centro Médico Teknon.

El papel de la vitamina D en el cáncer

La vita-hormona D es una vitamina liposoluble con estructura de esterol; al ser sintetizada en las células de la piel es considerada una hormona. Además de sus funciones clásicas en el metabolismo óseo, la investigación epidemiológica, preclínica y celular de las últimas décadas ha expuesto que esta hormona D puede desempeñar un papel clave en la prevención y el tratamiento de muchas enfermedades extraesqueléticas, como el cáncer. La vitamina D, como prohormona, se metaboliza en dos pasos en el hígado y el riñón para producir un metabolito biológicamente activo, el calcitriol, que se une al receptor de vitamina D (VDR) para la regulación de la expresión de diversos genes.

Distintos estudios clínicos han determinado propiedades anticancerígenas de la vitamina D, con diversos efectos sobre el desarrollo y la progresión del cáncer. Esta evidencia sugiere que el metabolismo y las funciones de la vitamina D están desreguladas en muchos tipos de cáncer, lo que confiere resistencia a los efectos antitumorales de la vitamina D y, por lo tanto, contribuye al desarrollo y a la progresión de la enfermedad. Por ello, comprender el metabolismo desregulado de la vitamina D y su función en el cáncer es fundamental para el desarrollo de nuevas estrategias prometedoras para el éxito de la terapia contra el cáncer basada en vitamina D. Además, se ha observado que el uso de suplementación con vitamina D podría reducir la mortalidad en pacientes oncológicos en un 15%.

"Encontramos receptores de vita-hormona D en distintas células del sistema inmune, concretamente, en los linfocitos T, los linfocitos B, macrófagos y monocitos. En la evidencia científica más reciente observamos cómo valores altos de vita-hormona D (>30ng/mL) reducen de forma significativa el riesgo de cáncer de mama, colon, vejiga, vías urinarias y próstata", explica María Real Capell, farmacéutica, nutricionista y psiconeuroinmunoendocrina. "Podemos ver cómo a nivel celular los niveles altos de vitamina D realizan las siguientes funciones: reducción en la adhesión e invasión de tejidos, inhibición de la proliferación de células tumorales, inhibición de metástasis y la inducción de apoptosis, protegiendo así al ADN del daño oxidativo. Si los pacientes oncológicos no cuentan con valores séricos de calcifediol >30ng/mL hay que suplementar a menos que se presente una insuficiencia renal. Es algo que siempre tiene que estar bajo la supervisión del profesional médico que trate al paciente", añade.

Un acusado déficit de esta hormona entre la población

Se estima que un 88% de la población mundial tiene niveles de 25(OH)D

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