Un factor de transcripción se perfila como diana terapéutica en la diabetes de tipo 1


08-01-2021
Su inhibición mediante péptidos que cruzan la membrana nuclear normaliza la glucemia y reduce la infiltración de linfocitos T en el páncreas.
 

Un nuevo estudio adjudica un papel clave al co-regulador de la transcripción OCA-B en la patogénesis de la diabetes de tipo 1. Según afirma Dean Tantin, director del equipo responsable del descubrimiento, OCA-B es específico de los linfocitos T y su expresión se asocia a una exposición repetida a un antígeno dado, como ocurre en la autoinmunidad.

La inactivación específica de OCA-B en estas células previno la enfermedad en animales susceptibles, una protección que se acompañó de una reducción masiva en la abundancia de linfocitos T CD8+ citotóxicos específicos de antígenos asociados a este tipo de diabetes. En el subgrupo de linfocitos T CD4+, distinguidos por su capacidad de orquestar la respuesta inmunitaria, no se observó el mismo cambio, pero sí una asociación con fenotipos anérgicos, o incapaces de respuesta.

Este efecto protector, prosigue Tantin, puede ser recapitulado en otros modelos de autoinmunidad y en mucha menor medida en modelos de antígenos artificiales o neoantígenos, lo que confirmaría la hipótesis de partida en la que la exposición repetida a un antígeno pre-existente es esencial en la respuesta autoinmune. En un abordaje terapéutico el equipo de Tantin ha diseñado péptidos inhibidores capaces de penetrar las membranas celulares y acceder al lugar de acción de OCA-B.

En animales con la enfermedad ya en curso, estos péptidos lograron restablecer la glucemia, reduciendo tanto la infiltración tisular de linfocitos autoreactivos como la expresión de citoquinas proinflamatorias.