Congreso SEN: atención a los pacientes neurológicos en tiempos de crisis


26-11-2020
La pandemia dibuja un nuevo marco para la sanidad y para todas las especialidades como la neurológica. En este sentido, el Congreso Anual de la Sociedad Española de Neurología ha dedicado una sesión, este jueves tarde, a comprobar las consecuencias de la atención a los pacientes neurológicos que ha traído la crisis de la Covid-19.
 

Los expertos han desgranado algunas lecciones aprendidas, retos y oportunidades sobre ello. Herbert Tejada, del Hospital Universitario Miguel Servet, de Zaragoza, se ha centrado en cuál fue el impacto de la pandemia en la atención al ictus en Aragón. "En general se constatan menos ingresos hospitalarios por ictus isquémico en general y lo vimos en Aragón también".

Según Herbert, esto fue por una sobrecarga de atención extra e intrahospitalaria, entre otros problemas. Como medidas implementadas en este tiempo, ha remarcado el teleictus, evitar traslados innecesarios y el código ictus protegido con el desarrollo de protocolos e instrucciones técnicas.

Para el profesional, la pandemia Covid-19 representa un reto para la atención del ictus que obliga a una aceleración y transformación en los sistemas de atención en busca de proteger a profesionales y pacientes pero sin perder la calidad asistencial. Además, ha explicado la creación del registro ictus, "que se va alimentando con datos reales de lo que sucede cada día en los hospitales de la comunidad de Aragón en este tema".

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Carmen Sánchez, del Hospital Universitario 12 de octubre, de Madrid, ha comentado aspectos de la organización de la unidad de neurología y neurofisiología con código ictus de guardias, camas disponibles para covid-19, interconsultas hospitalarias por un facultativo y asistencia ambulatoria mediante teletrabajo.

Como el resto de expertos, ha reconocido la reducción de este tipo de pacientes en los hospitales. "Hubo interrupciones en la prestación y el uso de servicios de la salud esenciales por una disminución del número de pacientes ambulatorios debido a que no se presentaban, por falta de suficientes equipos de protección personal o el cierre de servicios, como los programas poblacionales de detección".

La doctora también ha nombrado el papel relevante de la telemedicina en este tiempo. Ha explicado que es accesible a prácticamente todos los pacientes, pero comporta ventajas e inconvenientes, y es imposible para aquellas consultas que requieren de exploración neurológica. También ha explicado los cambios en su consulta de neurooftalmología durante la pandemia, desde marzo con toda la suspensión de la actividad presencial y en abril con la reorganización del circuito asistencial.

Por su parte, María Bestué, directora general de asistencia sanitaria del departamento de Sanidad de Aragón, se ha centrado en explicar la atención telefónica dentro de la atención no presencial en Aragón durante la pandemia. "Como aspectos positivos, la teleasistencia ha permitido el seguimiento de pacientes evitando contagios, pero hay limitaciones en la primera visita y en la reorganización de la atención ineficiente, entre otros".

En cuanto a aspectos normativos, la experta ha nombrado que la telemedicina debe incluirse en la cartera de servicios de los sistemas de salud, "en Aragón los hemos incluido como prestación y así se pueden realizar agendas telefónicas mixtas (presenciales y telefónicas)". También ha apuntado que para que la consulta telefónica genere un listado de trabajo para el profesional, las agendas creadas de las consultas deberán tener incluida la prestación telefónica normalizada.

Para la experta, la consulta telefónica es una herramienta que bien organizada y normalizada supone una oportunidad para mejorar la atención a los pacientes de forma eficiente.