"Llevamos 50 años haciendo lo mismo en los tumores urológicos avanzados"


24-11-2020
El impacto del covid-19 en la uroncología y el estado actual de la especialidad, cierran la sesión plenaria sobre cáncer de próstata en el I Congreso Virutal EAU
 

Durante la segunda parte de la sesión plenaria sobre cáncer de próstata, enmarcada durante el I Congreso Virtual de la Asociación Española de Urología (EAU), ha estado presente, como no podía de ser de otra manera, la pandemia. Ángel Borque, jefe de sección de la Unidad de Próstata del Servicio de Urología del Hospital Miguel Servet, ha sido el encargado de hablar de las implicaciones del covid-19 en la urooncología. Porque lógicamente la especialidad tuvo que dar respuesta.

No obstante, supieron actuar pronto. Destaca la labor del grupo para las Guías Europeas en Cáncer de Vejiga Musculoinvasivo, capitaneados por la doctora Ribal, "que ya el 27 de julio publicó online una reflexión sobre cómo actuar en el entorno urológico, con cuatro grados de emergencias".

No fue el único documento. "Lo cierto es que como sabéis son múltiples asociaciones, agrupaciones, consensos, sociedades las que han expresado sus guías de manejo, cuyas variaciones en sus conclusiones son realmente mínimas", expone Borque. En definitiva, estas guías de consenso permiten un triaje diagnóstico y terapéutico de la patología urooncológica.

Pero, ¿cómo han impactado estas guías en la práctica clínica? Según una encuesta lanzada a través del las redes sociales, se vio que el 73% de los centros estaban desistiendo en hacer biopsia de próstata. En cuanto a la prostatectomía radical, no se hacía en un 60% en el bajo riesgo, mientras que la cifra para los casos de alto riesgo es de la mitad.

Por su parte, la resección transuretral se estaba manteniendo en un 73% de los casos, del mismo modo que las cistectomías tanto si eran de bajo riesgo como de alto riesgo, y una orquiectomía por tumor de testículos se hacía en más del 90% de los casos.

En ese escenario, el experto asegura "que el covid-19 ha supuesto una previsible pérdida de nuevos diagnósticos, proporcional al tipo de tumor, y sobre todo, a estrategias de cribado frente al diagnóstico. Obviamente si un paciente se toca un bulto en el testículo esto es un diagnóstico sintomático y va a ser atendido. Si son estrategias de cribado, el cribado ha quedado en un segundo plano".

Además, por el momento, no hay impacto pronóstico negativo en el aspecto histológico, y la pérdida de nuevos diagnósticos ha minimizado el impacto de las demoras terapéuticas. "Si no han entrado biopsias de próstata para realizarse eso ha impedido que realicemos más prosatectomías", señala.

Para concluir, el experto lanza un mensaje, "que no perdamos la oportunidad de sanear las listas de esperas diagnósticas y terapéuticas a la espera de la oleada de nuevos diagnósticos que acabarán llegando".

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Estado actual de la urooncologia

Para cerrar la sesión plenaria, Miguel Unda, especialista en Urología por el Hospital Universitario Basurto, explica brevemente cual es el panorama actual de la especialidad en España. Recalca en primer lugar que se trata de una especialidad médica y quirúrgica.

En este sentido, apunta "sabemos que la UroOncología ocupa más del 60% de nuestra actividad, y que en este momento es un objeto preferente para otras especialidades (sobre todo para la oncología médica) y para las farmacéuticas, porque se han dado cuenta de llevamos 50 años haciendo lo mismo en los tumores urológicos avanzados". Asimismo, agrega, "la Administración puede intentar redactar normas de obligado cumplimiento, tanto de prescripción como de cirugía".

Dando una visión global y general, en los servicios de urología dedicados al cáncer de próstata la mayor parte tienen 2 o 3 profesionales a tiempo completo. Mientras, otras tienen 5 e incluso más. Sin embargo, apostilla Unda, "solo una tercera parte tiene una consulta que abarque todos los estadios de la enfermedad desde el diagnóstico hasta el final".

Respecto al tratamiento hormonosensible, hay comunidades como Andalucía, la Comunidad y Valenciana y Cataluña en los que se puede prescribir. En cambio hay otras, como el País Vasco, un Comité tiene que decidir si ese paciente es tiene que recibir quimioterapia.

En el estadio de resistencia a la castración M0 "pasa un poco lo mismo". Hay comunidades como Andalucía, Galicia y Cataluña con pocas restricciones para poder tratar, mientras que en País Vasco no está regulado por la Administración, por lo tanto no podemos ni pedirlo. "Y en la más vieja indicación, CPRC M1, hay muchos hospitales que necesitan pasar por sus comités a estos pacientes para que puedan recibir otros tratamiento y otros en los que no es necesario", agrega.

Por tanto esto lo lleva a hacer varias reflexiones. "No hay unanimidad de criterio entre las administraciones autonómicas y hospitalarias". La segunda reflexión es que "parece que no hay demasiado interés en tratar el cáncer urológico avanzado por parte de los especialistas, excepto en el cáncer de próstata". A todo esto el Unda añade que, "salvo excepciones, no existen estructuras consolidadas en los servicios de urología para hacer el seguimiento avanzado de los tumores avanzados".

Por todo ello, el experto considera que es el momento de abrir un debate sobre cómo debe ser la urooncología en el futuro, "si debemos englobar los dos aspectos de la uroncología, la parte médica y la quirúrgica, o por el contrario, solo nos queremos quedar con la parte quirúrgica. No sé si el urólogo hospitalario quiere hacer ese esfuerzo para estar presente en las dos partes".