´Arc en Covid-19´ mostrará qué es de más utilidad de lo que hemos aprendido de la pandemia


18-11-2020
Faes Farma organiza un encuentro virtual dirigido a los profesionales sanitarios implicados en el manejo de los pacientes con infección por Covid-19 para seleccionar la información más relevante presentada estos meses en este ámbito.
 

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La infección por Covid-19 es una enfermedad que nos cogió a todos un poco por sorpresa, pero se ha aprendido en estos meses muchas cosas de ella. Ahora, es el momento de valorar qué es lo que sabemos del virus, qué es lo que sabemos en cuanto a su diagnóstico y manifestaciones clínicas y qué es lo que sabemos sobre los tratamientos en los que se está trabajando. Precisamente, el objetivo de Arc en Covid-19, reunión virtual promovida por Faes Farma que tendrá lugar este mismo viernes 20 de noviembre por la tarde y el sábado 21 por la mañana y a la que desde esta cabecera invitamos a los profesionales de la Salud a asistir y reservar plaza ya, es repasar de manera completa la información más actual de la que disponemos acerca de esta enfermedad que tanto nos preocupa.

El encuentro se ha dividido en varias partes. Además de una introducción, habrá una presentación acerca de lo que sabemos sobre las vacunas contra el Covid-19 y tres mesas redondas: (1) Microbiología y epidemiología, (2) Manifestaciones clínicas y diagnóstico y (3) Tratamiento. Hemos entrevistado a sus tres moderadores para que nos adelanten algunos de los aspectos que se tratarán en ellas.

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"Todos somos vulnerables"

La Dra. Rosario Menéndez, directora del área de Respiratorio del Hospital Universitario La Fe (Valencia), se encargará de la primera. A su juicio, hay varias informaciones relevantes presentadas estos meses sobre el Covid-19; como que "los tratamientos iniciales de hidroxicloroquina y azitromicina no han demostrado eficacia y ya no se usan, el hallazgo de que remdesivir puede reducir los días de síntomas en pacientes graves y que dexametasona reduce de forma significativa la mortalidad". Señala que esta última información ha tenido una muy amplia y rápida traslación a la clínica y al mejor manejo de la enfermedad.

En su mesa, los ponentes van a abordar los factores de riesgo de padecer Covid -19 y de mortalidad con datos de las primeras publicaciones chinas y, después, de otros países. Se revisará el estudio de la prevalencia de la enfermedad en España publicado en The Lancet y se hablará de la posibilidad de la reinfección. Allí se van a tratar aspectos de la trasmisibilidad y del período de eliminación del virus en los pacientes así como la respuesta inmune del huésped frente al virus.

¿Cuál es el principal impacto que está teniendo el Covid-19 en patologías respiratorias crónicas? Responde que el virus posee capacidad de producir una infección por Covid-19 de mayor riesgo en personas con enfermedades crónicas. De forma indirecta, impacta en el aumento de las necesidades asistenciales dirigidas a esta patología, reduciendo la capacidad de atención de personas con otras enfermedades.

Menéndez afirma que éste es "un nuevo virus con una demostrada capacidad de transmisión humana elevada y frente al que no tenemos una respuesta inmune previa". El hecho de que, incluso dos días antes de desarrollar los síntomas de infección, la capacidad de transmisión del virus es alta lo hace más peligroso. El que haya personas asintomáticas y con SARS-CoV-2 positivas "dificulta y obliga a realizar unas medidas exquisitas de prevención". Es decir, las tres emes que ya conocemos todos; mascarilla, metros (distanciamiento) y manos (lavado). La doctora remarca que aún estamos aprendiendo respecto a la duración de anticuerpos frente al virus tras haber padecido Covid-19 y su capacidad protectora.

"Hemos aprendido que todos somos vulnerables a la enfermedad, hasta personas sin aparentes factores de riesgo; que la salud es una necesidad de primer orden y que es necesario disponer de una amplia red asistencial sanitaria con suficientes recursos humanos y materiales", asevera. Igualmente, destaca que nuestros profesionales sanitarios y otros, como los relacionados con los servicios de limpieza de los centros o los de ingeniería, "se han volcado en la atención del Covid-19". Concluye que "es clave invertir en investigación y tecnología para atender el reto presente y futuras necesidades".

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"Es una enfermedad nueva"

Por su parte, el Dr. Bernardino Alcázar, facultativo especialista del Área de Neumología que trabaja en el Hospital de Alta Resolución de Loja (Granada) que moderará la segunda mesa, hace hincapié en que ésta es "una enfermedad nueva, que nadie la ha estudiado ni la ha conocido cuando cursaba la carrera de Medicina", y que es, "probablemente, la que más se ha estudiado en el último año". En ese sentido, subraya que el número de publicaciones que ha dado lugar el Covid-19 en nueve meses supera al que ha producido una enfermedad tan frecuente como la pulmonar obstructiva crónica (EPOC) en diez años. Insiste en que es "una enfermedad completamente nueva a la que no hemos tenido que enfrentar sin evidencia inicialmente, que nadie había visto previamente y que de repente había que tomar decisiones con gente que fallecía si no se hace nada".

¿Qué aspectos más relevantes se abordarán en el encuentro virtual sobre manifestaciones clínicas y diagnóstico? En la parte de manifestaciones clínicas, sobre todo se recordará que, "aunque también ha habido mucho ruido, con diferentes formas de manifestación clínica de la enfermedad o de la infección por este nuevo coronavirus, la aceptación predominante y que es la que lleva al fallecimiento de la gente es la respiratoria". "Lo importante es dejar claro que la gente fallece por un problema respiratorio y que, de la misma manera, deja consecuencias a largo plazo", expresa. Se hablará de todo el proceso, de la base de lo que ven los profesionales sanitarios en los pacientes y los motivos por los que suceden.

"El diagnóstico de la infección es relativamente sencillo", declara respecto a la otra parte. Argumenta que no hay que hacer grandes pruebas. "Simplemente una PCR, que es una técnica que está disponible en la mayoría de los centros hospitalarios. El problema del diagnóstico no es tanto la disponibilidad o no de una prueba, en marzo sí lo era, sino cómo hacer que esas pruebas sean accesibles a cualquier persona de cualquier punto del país", reflexiona. Le comentamos que hay mucho debate sobre esto y que está encima de la mesa el hacer test de antígenos en las Oficinas de Farmacia. Se muestra partidario de que sea una prueba accesible en cualquier sitio, ya que "no necesita de un laboratorio específico para poder realizarla y su resultado es inmediato". Piensa, acentuando en todo momento que es una opinión, que "necesitamos que el diagnóstico sea más rápido, más eficiente". Para él, lo que se ha aprendido en esta pandemia es que, "si tú no diagnosticas, no controlas la enfermedad". Refuta que la enfermedad no se controla sólo poniendo más camas de hospital, más camas de UCI o contratando más personal.

"La enfermedad se controla si tú eres capaz de diagnosticar a todo el mundo o a la gran mayoría de los que tienen el virus. Y hay un porcentaje elevado de portadores asintomáticos", advierte. Si bien, considera que estamos en un buen momento en lo que a diagnóstico se refiere, "en comparación, por supuesto, con marzo, cuando sólo se les hacía a las personas que se ingresaban". No tanto si lo comparamos con otros países, sobre todo con los asiáticos, ya que, en España, "todavía hacemos pocas pruebas por cada caso que detectamos". El número de pruebas diagnósticas, principalmente PCR, que se efectúan por un caso en Asia es de casi 50. Aquí, dependiendo de las CC AA, nos movemos en un rango de entre diez y 20, por lo que "hay mucho camino que recorrer" y "hay que abrir la posibilidad de, con todas las herramientas diagnósticas que tenemos, detectar a todo el mundo". Este hándicap está limitando nuestro control de la pandemia. Otra desventaja es que no disponemos de medios de monitorizar la enfermedad a largo plazo. Una vez que el virus desaparece de la vía respiratoria, los test, tanto PCR como los antígenos, se hacen negativos y se desconoce lo que sucede a la gente con síntomas prolongados después de sufrir la infección.

Sobre cómo ha de ser el seguimiento telemático de un paciente crónico en estos tiempos de pandemia, puntualiza la mejor solución, para evitar que estas personas se contagiaran por acudir a un centro sanitario, era la posibilidad de utilizar la telemedicina. En enfermedades crónicas, como diabetes, cardiopatía o problemas respiratorios como la EPOC o el asma, prácticamente no había experiencia previa en telemedicina. "Hemos tenido que hacer un cambio de chip y eso nos está llevando a adaptarnos, tanto nosotros como los pacientes, a esta situación. Cuando termine la pandemia, se mantendrán los programas de telemedicina para enfermedades crónicas. Aquí aún tenemos un campo de mucho trabajo y mejora, porque ahora se hace más bien llamada", manifiesta. Especifica que se requiere de un sistema de videollamada para hablar con el paciente, verle el aspecto que tiene, poder acceder a sus constantes y a otros parámetros que se puedan medir y que a los facultativos les sirva para la toma de decisiones.

Con todo, el mensaje de Alcázar es que reuniones como Arc en Covid-19 son fundamentales para dilucidar qué es lo importante de toda la información generada. De hecho, "en esta pandemia se han dado dos problemas". Uno es que se ha publicado muchísima información de repente, mientras que el otro es que ha habido que enfrentarse como científicos a los bulos que corren y a la información que no se apoya en la evidencia científica.

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"Las vacunas van a cambiar el panorama"

El Dr. Adolfo Baloira Villar, especialista en Neumología que desarrolla su labor en el Complejo Hospitalario de Pontevedra, no sólo es el moderador de la tercera mesa, sino que asimismo es el coordinador de Arc en Covid-19. En la misma línea que Alcázar, y sobre cómo se puede gestionar la infodemia, entendida como sobreabundancia de información, describe que si algo ha demostrado esta pandemia es que "las redes sociales pueden ser muy buenas o malísimas, porque el nivel de sobreinformación y de desinformación ha sido brutal". Propone que los profesionales sanitarios sean, en cierta manera, los líderes en el manejo de esta información, contando sólo lo que es evidente y, a la hora de dar opiniones de expertos, siendo cautos. "Lo que tenemos que hacer es fundamentalmente centrarnos en aquello que se ha demostrado y en lo que tiene tendencia a ser posible, diciendo siempre que estas recomendaciones las realizamos en base a nuestra experiencia, pero que no tienen un trabajo científico que lo avale totalmente", pronuncia. En su entender, de toda la información que se ha publicado en estos meses sobre el Covid-19, la más relevante fue, en primer lugar, cuando empezaron a llegar los grandes estudios poblacionales de China, con la intención de conocer la evolución de la enfermedad, "trabajos ya publicados en revistas científicas, con algunas series de más de 70.000 pacientes". En segundo lugar, los estudios genéticos, "saber que el virus era de tal forma y conocer su código genético".

De los tratamientos médicos, recalca que se han publicado "muchísimas tonterías". "Lo único relevante han sido de verdad los ensayos clínicos, que nos han demostrado que los fármacos que usamos inicialmente prácticamente no servían más que para hacer daño. Sin embargo, estamos viendo que ahora es cuando surgen los primeros datos de los estudios serios de vacunas, que es lo que va a cambiar el panorama", delibera. En su mesa, se hablará de tratamientos antiinflamatorios y de tratamientos antivirales. De estos últimos, todavía se tienen pocas cosas. "El remdesivir prometía bastante y se acaba de publicar un estudio completo con más de 1.000 pacientes que ha demostrado mínimas cosas, como una leve mejoría de la sintomatología. Pero, no en la mortalidad ni en la necesidad de intubación que es lo que realmente nos importa, el ver que disminuye la gravedad de los pacientes. Con los antiinflamatorios sí que hemos ido aprendiendo mucho más. Lo más reseñable es que los corticoides son razonablemente eficaces a dosis altas, durante un período de cinco a diez días, en los pacientes más graves, sobre todo los que están en ventilación mecánica", expone. Sobre los datos intermedios de eficacia de las vacunas de BioNTech y Pfizer y de Moderna, Baloira Villar encuentra que hay cierta euforia en estos momentos, "porque, desde el punto de vista estrictamente médico, un estudio sólo podemos valorarlo cuando está concluido, evaluado y publicado en una revista científica de prestigio". Para eso, "aún queda un poco de tiempo". No obstante, "sí es cierto que estos apuntes que se han dado en las dos vacunas son realmente muy prometedores".

¿Qué hemos aprendido del Covid-19? "Muchísimo", contesta. Como Menéndez, sopesa que "lo primero es somos muy vulnerables". "Hemos visto que un ser vivo, si se le puede llamar ser vivo a un virus que mide como 20 millonésimas de milímetro, puede poner patas arriba al planeta y que hay mucha fragilidad social, que el planeta está totalmente interrelacionado por mucho que queramos poner barreras", especula. Segundo, "hemos sabido que los virus pueden aparecer en cualquier momento, sobre todos los virus respiratorios, y que además se transmiten con mucha rapidez. Esto tiene que hacer que nos preparemos para posibles oleadas de otros virus, si no es el Covid-19, otros con ciertas similitudes que podrían mutar y ponernos en problemas". En el propio Covid-19, lo que se ha demostrado es que, desde que tenemos las técnicas genéticas, la famosa CRISPR, "que ha revolucionado todo", se ha conseguido que tuviéramos totalmente secuenciado los once genes de este virus desconocido en escasos meses y que haya un montón de vacunas potenciales en marcha, "varias ya con resultados a priori prometedores". Esto es algo que sólo se puede hacer ahora, en estos últimos años. Antes, hubiera sido impensable.

Cuando programaron Arc en Covid-19 fue en la primavera. "Entonces, sabíamos muy poco del Covid-19 y muchísimo menos de cómo iba a evolucionar. Hemos ido viendo y aprendiendo muchas cosas", confiesa. Eso sí, ya avisó de que "había que poner sí o sí una charla sobre vacunas", porque iba a ser "el tratamiento de verdad" y porque era posible que en estas fechas en las que se celebra el encuentro tuviéramos ya bastante información acerca de las mismas. "Afortunadamente, así ha sido. Como ahora disponemos de mucha información, mucha también es ruido, ´Arc en Covid-19´nos va a permitir depurarla, extraer lo más relevante. De paso, debatir también un poco dónde estamos y dónde podemos estar en los próximos meses o años", termina. Confía en que esta reunión sea atractiva, práctica y positiva para toda la gente que se conecte.