"La Atención Primaria está llegando a unos niveles de deterioro que desembocarán en un punto de no retorno"


27-10-2020
La Atención Primaria está viviendo un momento de saturación. Sus profesionales están desbordados, doblando guardias y con altos cuadros de ansiedad por una pandemia que está provocando muchas bajas entre sus filas. El descontento, además, está aumentando entre los pacientes, al estar mal informados y en ocasiones están pagándolo con los facultativos que en algunos casos son víctimas de agresiones.
 

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Los profesionales sanitarios están luchando por vencer uno de los desafíos más importantes que han tenido: la saturación. Tanto a nivel nacional como internacional, voces expertas están hablando sobre las consecuencias que tendrá esta pandemia en la salud mental de los sanitarios.

El Comité Ejecutivo de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) anunció el inicio de la huelga indefinida desde el 27 de octubre por todos los médicos de España, para pedir al Gobierno una sanidad de calidad. CESM ha declarado que "exige una retirada inmediata del Real Decreto Ley 29/2020 y el inicio de las negociaciones que solucione la grave situación de abandono que padecen los profesionales". Tras varios intentos de reuniones, finalmente CESM no desconvoca la huelga y cuenta con el apoyo del Foro de la Profesión Médica.

La saturación está siendo el principal factor que está aumentando tanto el estrés, el cansancio y el agotamiento mental de los sanitarios. En el informe "El impacto de la pandemia por Covid-19 sobre la salud mental de los profesionales sanitarios", se detectó que un 31% de los médicos se habían planteado dejar su profesión por la falta de inversión y de mejoras en su lugar de trabajo.

CCOO, UGT y CSIF organizaron durante varios días protestas en los centros sanitarios. Denuncian la gran saturación y agotamiento, donde la demanda se estima que aumentó un 500% con las plantillas mermadas. "La crisis sanitaria del coronavirus ha constatado la situación del déficit estructural de plantillas de enfermeras y enfermeros que viene sufriendo Atención Primaria desde hace muchos años", argumenta María José García, Portavoz del Sindicato de Enfermería (SATSE)", y añade que "desde el sindicato se viene reclamando desde hace años un cambio de la situación. La transformación se tiene que producir incorporando 15.500 enfermeras y enfermeros en todo el Estado".

Desde el Servicio Andaluz de Salud piden "recuperar el diálogo social para facilitar los acuerdos y crear una reforma de la Atención Primaria, para reconquistar el protagonismo en lo asistencial, en la gestión a sus trabajadores y todo esto tiene que estar sustentado por una financiación adecuada". "Al menos el 7,2% del PIB tendría que estar destinado a la sanidad y el 25% de esa cantidad a la Atención Primaria", justica.

María José García reflexiona sobre la situación y reclama un cambio en "la presión asistencial que están sufriendo los centros de Atención Primaria, antes de la crisis y ahora mucho más". En palabras de la portavoz, "las esperas cada vez son mayores para ser atendidos, las colas en las calles duran horas y está aumentando la incapacidad por parte del personal sanitario de dar respuesta a todas las llamadas telefónicas, que se pueden hacer desde un centro de salud".

En la misma línea que García, Dr. José Polo García, presidente de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), expresa que "la situación de la Atención Primaria en España es preocupante. Está muy saturada y se puede afirmar que las costuras que mantenían este sistema se están abriendo" e indica, en relación a su afirmación, que para saber cuáles son las comunidades autónomas más dañadas "sólo hace falta ver el mapa de la situación pandémica en España". "Podemos situar a Cataluña, Aragón, Navarra y Madrid, como los territorios que están peor, aunque las demás localizaciones no se libran", señala Polo.

Los profesionales de primaria están sobresaturados, doblando guardias y realizando consultas de compañeros que están de baja. "Los centros de Atención Primaria llevan teniendo un déficit en recursos humanos y materiales desde hace años, lo que ha provocado que hayan tenido que enfrentarse a esta crisis sanitaria sin las suficientes y necesarias enfermeras y enfermeros", añade García. Como portavoz de SATSE, demanda a las diferentes administraciones sanitarias que "vayan más allá de la actual y que en lugar de limitarse, una vez más, a poner parches, mejoren el nivel asistencial de cara a futuro con la incorporación del personal".

SATSE calcula que los profesionales "tiene una población asignada de hasta 1.900 personas para cada uno de ellos, lo que impide ofrecer una atención de plena seguridad y de alta calidad asistencial", remarca García.

"¿Cómo se llegó a este punto en la Atención Primaria?", pregunta Polo y responde que es debido a "una falta de inversión y de voluntad política". Desde la década de los ochenta, cuando se transformó el sistema sanitario, "más concretamente en 1986, siguiendo las directrices generales de la OMS, no se volvió a mejorar la situación y con el paso del tiempo se quedó obsoleta la Atención Primaria", reseña.

"El empeoramiento de la Atención Primaria se agravó por las transferencias de los servicios de salud a las comunidades autónomas", guía Polo acerca de cuál es el motivo de por qué la Atención Primaria se encuentra en una terrible situación. Asimismo, afirma que "no se invirtió en la primaria, sino en el espacio del hospital".

Por su parte, SATSE denunció mediante el estudio "Análisis de la situación de los enfermeros, enfermeras, matronas y fisioterapeutas en los centros sanitarios del país" que los profesionales que trabajan en los centros de salud "tienen una excesiva sobrecarga de trabajo que afecta negativamente en el cuidado de los pacientes", destaca García del informe.

El estudio concluye que "España necesita 7.890 enfermeras y enfermeras más en el sistema sanitario público y 15.514 a la Atención Primaria". Apoyó García dichas demandas en relación a los resultados que se sacaron del informe y apunta que "lo correcto para garantizar la seguridad del paciente es que ningún enfermero o enfermera tenga asignado más de 1.100 personas".

Desde SEMERGEN requieren que "es necesaria una gran inversión, una evaluación y una valoración. Pienso que es el momento de hacer un análisis y no de auditorías del sistema. Hay que ver dónde están las carencias, los recursos que faltan y resolverlos de verdad".

SATSE recuerda que "está pendiente de debate en el Congreso de los Diputados la Proposición de Ley de Seguridad del Paciente, impulsada por SATSE a través de una iniciativa Legislativa Popular". "El objetivo de la ley es asegurar, tanto en Atención Primaria como en Especializada, un número máximo de pacientes por cada profesional", describe García y finaliza determinando que con este cambió de ley, "España se acercará a la media de Europa, de nueve enfermeras por cada 1.000 habitantes, en lugar de cinco profesionales por cada 1.000 pacientes, como actualmente ocurre en el conjunto de los centros sanitarios de España¨.

La Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) ha advertido que la Atención Primaria en todas las comunidades autónomas "está llegando a unos niveles de deterioro que desembocará en un punto de no retorno, a causa de las políticas sanitarias de sanitas de desmantelamiento realizadas por de la Administración central y de las autonómicas".