"Si nuestra vacuna funciona podríamos estar vacunando a personas en el primer trimestre de 2021"


16-10-2020
Desde el IDIBAPS, proponen diseñar una vacuna basada en el ARNm (ácido ribonucleico mensajero) del virus, que es una alternativa prometedora a las vacunas convencionales por su gran potencia, desarrollo rápido, fabricación de bajo coste y administración segura.
 

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Avanzar en la investigación es la única solución para abordar y controlar la Covid-19 de manera definitiva. Uno de los proyectos es el desarrollo preclínico de vacunas innovadoras ARNm /MVA del SARS CoV-2. Liderado por el doctor Felipe García, del grupo de investigación del IDIBAPS, Sida e infección por VIH, del Hospital Clínic de Barcelona, el objetivo principal del proyecto es desarrollar y probar en estudios preclínicos una nueva vacuna contra el SARS CoV-2 que induzca respuestas del sistema inmunitario contra el virus a largo plazo.

Según el doctor, la propuesta es diseñar una vacuna basada en el ARNm (ácido ribonucleico mensajero) del virus, que es una alternativa prometedora a las vacunas convencionales por su gran potencia, desarrollo rápido, fabricación de bajo coste y administración segura. "Estamos hablando de una vacuna de segunda generación, es decir, un poco diferente a las que se están desarrollando en una primera ola, que fueron vacunas que en su momento estuvieron muy bien diseñadas, e igual funcionan, pero en caso de que no funcionaran, debemos tener unas segundas vacunas que pudieran funcionar correctamente", añade García.

Metodología y comparación con las primeras vacunas

Para ello, los investigadores utilizarán métodos computacionales para identificar las partes del virus que provocan una respuesta más grande del sistema inmunitario, y diseñarán la vacuna teniendo en cuenta estas regiones para conseguir una inmunidad contra el virus a largo plazo.

Así, el doctor establece que la diferencia con las primeras vacunas es que la que se desarrolla en el Clínic está basada en el ARNm (ácido ribonucleico mensajero) del virus, que es una alternativa prometedora a las vacunas convencionales. "En vez de coger toda la proteína completa, que es lo que han hecho otros investigadores, nosotros hemos cogido los trozos de aquella proteína que predecimos que van a ser más capaces de inducir respuestas defensivas frente al coronavirus".

Y lo han hecho analizando más de 2.000 secuencias de virus, "con lo que poder predecir que realmente las respuestas van a ser más potentes y que realmente el virus no va a escapar de la vacuna porque predecimos como ha ido cambiando el virus en estos meses, los primeros meses, y cómo va a cambiar en los siguientes", responde el doctor.

El experto comenta que en el consorcio hay un grupo experto en cada una de las partes de la metodología y tecnología que sigue la vacuna. "Hay tres grupos que diseñan la vacuna, un grupo que fabrica, un grupo que coformula con nanopartículas y otros dos grupos que la probamos, es decir, somos siete grupos que realmente estamos trabajando, casi 60 personas que, durante estos meses, hemos dedicado prácticamente todo nuestro tiempo a este proyecto". Destaca que no son un grupo único, son un consorcio "porque lo que pensamos es en aunar esfuerzos y expertise de distintas personas para que todo siga adelante".

Para Felipe García si las primeras vacunas que se están desarrollando ahora en diversos lugares del mundo funcionan, "habremos hecho un esfuerzo que merece la pena desde el punto de vista científico, pero si no es así, ofreceremos otro tipo de vacunas que son un poco más centradas en lo que queremos y con esto, demostrar que realmente podemos mejorar lo que tenemos hasta ahora".

Pero si las primeras no funcionan o lo hacen parcialmente o bien tienen muchos efectos secundarios, "que es lo más probable", añade el doctor, entonces es bueno tener una segunda generación de vacunas que mejoren a las primeras.

¿En qué fase se encuentra el proyecto de esta vacuna?

Felipe García explica que están acabando los estudios en animales y "tenemos que ver si la vacuna es capaz de inducir defensas, que es lo más importante, y si esto es así, la tenemos diseñada y fabricada. Si la vacuna es capaz de inducir defensas en muy poco tiempo habremos hecho la toxicidad, y podríamos probarla en humanos pronto".

García habla de un récord máximo en el desarrollo de esta vacuna. "Empezamos el desarrollo en mayo y ya en septiembre la hemos diseñado, fabricado, la hemos coformulado con nanopartículas, la hemos empezado a probar en animales y estamos terminando las pruebas. Realmente, en cuatro meses o cinco hemos hecho un esfuerzo importante".

Objetivos: respuesta inmunogénica

El objetivo esencial de esta vacuna es que sea inmunogénica, "que sea capaz de inducir defensas y que esas defensas sean adecuadas para proteger a las personas del todo, es decir, que no solo impida la enfermedad, tanto en animales como en personas. Las vacunas que hay hasta ahora, la mayoría de ellas, protegen de la enfermedad, pero no protegen de la infección".

El doctor aclara que una persona se puede infectar pero no enfermar y puede pensar que no hay problema, pero no es así. "Porque una persona se infecta y no enferma, pero es capaz de transmitir la infección a otra persona. Las vacunas tienen que funcionar para proteger a la persona y para evitar que se infecte a otra. Son las dos cosas eficaces de las vacunas".

El doctor explica que las vacunas de primera generación, en modelos animales, han demostrado que son capaces de evitar la enfermedad y evitar la infección en el pulmón, pero no en vías aéreas superiores. En los estudios, los animales reciben una vacuna y al cabo de unas semanas se infectan con el virus. "Los animales se infectaron, la vacuna no impidió que los animales se infectaran, pero esto en humanos no es igual, porque la cantidad de virus que ponemos en los animales para infectarse es mayor que la que se pone en humanos, pero en cualquier caso tenemos que ver si realmente en humanos eso está pasando o no".

Resultados prometedores

Aunque todavía no hay resultados sobre la eficacia de esta vacuna, Felipe García destaca que lo que se está consiguiendo con esta vacuna en pocos meses no lo había visto antes con ninguna. "Llevo 20 años desarrollando vacunas para VIH y la situación ha sido mucho peor y los resultados en animales y en humanos ni se acercaban a lo que estamos viendo ahora. Es decir, en muy poco tiempo se ha conseguido unos resultados muy buenos, que no sabemos si son eficaces o no, pero como mínimo estos resultados implican que en animales la vacuna es capaz de proteger de la enfermedad, que es importante, y de inducir defensas. Yo creo que estas dos cosas son muy importantes y con el VIH no se ha conseguido en 40 años que llevamos de epidemia".

Explica que esto sucede porque el virus es más conservador y porque la zona que realmente ataca está más limpia. "En el VIH está más tapada por unas sustancias que se llaman glúcidos o proazúcares, mientras que aquí están al descubierto. Como están al descubierto nos cuesta mucho menos que las vacunas induzcan respuestas frente a esa zona, que es la clave, es por donde el virus entra en la célula".

El doctor vaticina que si la vacuna que desarrollan funciona, ya podrían vacunar a personas en el primer trimestre del año que viene.