Las IRAS, un grave problema: el 8% de los pacientes españoles ingresados sufren una infección relacionada con la asistencia sanitaria


17-09-2020
4 de cada 10 pacientes hospitalizados sufre un evento adverso, sin embargo, aproximadamente la mitad se pueden evitar
 

Laboratorios Hartmann celebra, con motivo del Día Mundial de la Seguridad del Paciente este jueves 17 de septiembre, un encuentro virtual con expertos en el ámbito de la prevención de infecciones relacionas con la asistencia sanitaria (IRAS). Así, en el webinar Seguridad del Paciente: Estandarización y resultados de salud los profesionales sanitarios han hablado sombre cómo la implementación de medidas básicas como la estandarización de procesos asistenciales, la formación, y la adecuación del entorno, ayudan a incrementar el cumplimiento en higiene de manos y, en consecuencia, a aumentar la seguridad de los pacientes.

La moderadora del encuentro, Marta Piriz, enfermera de control de infecciones del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona y colaboradora de grupos de trabajo relacionados con la prevención de infecciones (VINCat, PREVINQ-Cat y el Departament de Salut de la Generalitat, entre otros), ha resaltado el grave problema de salud pública que suponen las IRAS. "En España según los datos del Estudio de Prevalencia de las Infecciones Nosocomiales, entre el 7 y el 8% de los pacientes ingresados en el hospital presentaban al menos una infección relacionada con la asistencia sanitaria", expone.

Después de varios años ahondando en esta problemática, los expertos coinciden en que la estandarización de los procesos es clave para mejorar la seguridad de los pacientes. De ello ha hablado María el Carmen Martínez Ortega, responsable del Servicio de Medicina Preventiva y Salud Pública del Hospital Valle del Nalón (Asturias) y coordinadora nacional del Proyecto Flebitis Zero. En primer lugar la sanitaria ha hecho referencia al lema del Día Mundial del Paciente, Personal seguro, pacientes seguros. "Es muy lógico en el contexto de la pandemia que estamos viviendo, que está pasando como un tsunami. Quizá los profesionales no nos hemos sentido seguros por multitud de circunstancias".

Sin embargo, el debate viene de unos años atrás, comenta. "Sabemos y conocemos que la Alianza Mundial para la Seguridad del Paciente inicia su andadura aproximadamente en 2005/2006, cuando la OMS decide crear este punto de partida. A partir de ahí arrancaron muchas estrategias que conocemos". Asimismo, la especialista vuelve a insistir en el impacto brutal que tienen las IRAS. "Decir que a nivel mundial 4 de cada 10 pacientes hospitalizados sufre un evento adverso, hasta 134 millones de eventos adversos se recogen en los hospitales, y contribuyen a 2,5 millones de muertes anuales. Solamente los errores de medicación suponen 42 billones de dólares anualmente. Y además, casi el 50% de esos eventos adversos son evitables".

Entre otras medidas, hubo un tema muy relevante en 2016, un plan de la OMS 2018/2022. "Esta guía nos pide que cambiemos un poco el chip, que seamos capaces de llevar las guías a la acción. Algo que nos va a llevar tiempo porque los retos de esto implica conocer qué sucede en los procesos asistenciales, saber qué hay que hacer y comprobar si se hace. Realmente se trata de un ciclo de mejora continua", finaliza.

Plan PrevenIRAS

Por su parte, Vanesa García, supervisora de Enfermería del Servicio de Urgencias del Hospital de Bellvitge, y responsable y coordinadora del SoCMUE (Societat Catalana de Medicina d´Urgències i Emergències) ha adelantado unas pequeñas pinceladas del estudio realizado en colaboración con el Hospital Universitario de Bellvitge, dónde a través del Plan PrevenIRAS se ha estandarizado el proceso de inserción de sonda urinaria en la unidad de urgencias.

Las infecciones del tracto urinario son el tercer tipo de infección hospitalaria más frecuente en España. Representan entre el 15% y el 20% de las IRAS, y el 70% están asociadas con un catéter uretral permanente. Igualmente, el 16% de los pacientes hospitalizados en algún momento son portadores de una sonda uretra en algún momento. Además, el riesgo de infección va a aumentando según pasan los días que la persona está sondada. "Por eso es tan importante saber la indicación, el mantenimiento y los cuidados, porque son factores de riesgo modificables a poder evitarlas", expone García.

De hecho, hasta el 65-70% se consideran evitables, siempre que se implementen prácticas de prevención. "Como sabemos, se está llevando a cabo en las UCIs el proyecto Itu-Zero a nivel estatal. Este programa empezó en 2018 y se supone que llegaremos hasta 2021". Con toda la recogida de referencia bibliográfica recogida, esta iniciativa destaca que hay cinco puntos clave para prevenir las infecciones. "Asegurar la indicación del sondaje uretra, insertar de forma aséptica la sonda uretral, mantener siempre cerrado el sistema, mantener el circuito permeable, colocando siempre la bolsa por debajo de la vejiga, y evaluar diariamente la necesidad del sondaje urinario y retirar cuando no sea necesario. Todo ello es muy importante para evitar infecciones", resalta la sanitaria.

Además, con el plan PrevenIRAS "empezamos a trabajar en nuestro hospital para estandarizar el protocolo desde la óptica de seguridad del paciente, siempre teniendo en cuenta aquellos momentos claves en los que podemos evitar estas infecciones. Hicimos una formación al personal de nuestro servicio".

Vanesa García cuentan que este proyecto lo hicieron en tres fases. Primero un pre-sondaje, cuyo objetivo era la definición de indicaciones de la inserción de la sonda uretral; a continuación con un procedimiento de inserción, es decir, la estandarización del procedimiento con la formación y monitorización del personal; y por último el post-sondaje dedicado a definir los indicadores y el mantenimiento y la retirada de la sonda uretra.

Más adelante se realizó un estudio observacional para valorar la implementación del programa en el hospital, comparando las tasas del cumplimiento del protocolo antes y después de la estandarización, y el grado de satisfacción de la formación de los sanitarios. "Los resultados mostraron una mejora en el cumplimiento del protocolo por parte del personal sanitario: antes no lo hacíamos tan bien como los pensamos. Se ha llegado a triplicar el cumplimiento en el momento previo a la tarea aséptica".

También el personal sanitario se mostró muy satisfecho con la implementación del programa y la formación recibida, apunta García. "El 90% se encuentra satisfecho con la implementación del plan. El 100% considera que el plan incrementa la seguridad del profesional y del paciente. Y el 97% recomendaría la implementación de un programa de estas características a un compañero".

Por lo tanto, como conclusión, la enfermera considera que "la estandarización del proceso de sondaje urinario, acompañado de una formación continuada y de la adecuación de los productos involucrados, mejora el cumplimiento del protocolo, incrementando la adhesión a la higiene de manos, y ayuda a prevenir las IRAS".