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Apostar por el diseño de entornos sanitarios humanizados, una decisión estratégica

La última mesa de debate del congreso de ingeniería hospitalaria ha estado enfocada a los resultados de implementar una humanización integral tanto en infraestructuras nuevas como existentes

Tanto para bien como para mal, el impacto del entorno hospitalario en los usuarios es muy alto. Por tanto, conocer los efectos de las condiciones de los espacios permite avanzar en el diseño e implementación de entornos pensados en las necesidades de las personas, es decir, la humanización ayuda a ...

Tanto para bien como para mal, el impacto del entorno hospitalario en los usuarios es muy alto. Por tanto, conocer los efectos de las condiciones de los espacios permite avanzar en el diseño e implementación de entornos pensados en las necesidades de las personas, es decir, la humanización ayuda a avanzar en salud. Reflexionando sobre esta cuestión, la última mesa del 37ª Seminario de Ingeniería Hospitalaria Congreso Nacionalse ha acercado a la arquitectura sanitaria. Primeramente se ha planteado si los hospitales son organizaciones saludables. "He llegado a la conclusión de que la prioridad para que nuestro hospital sea saludable tanto en el momento de su construcción como en sus reformas y ampliaciones es un tema transversal que debe estar en el ADN de su equipo directivo", apunta Iñaki Alonso, ingeniero de la SATT.

Para definir el concepto de hospital respetuoso, Alonso hace referencia a la definición que recoge la Organización Mundial de la Salud (OMS)."Se entiende que un centro entra dentro de esta característica si cumple con los requisitos de eficiencia energética, tiene un diseño adecuado, usa las energías alternativas, tiene buenos sistemas de transporte y alimentación, y gestione correctamente el agua y los residuos". Hay una premisa muy clara, añade. "Todo aquello que no se mide, no mejora, y con el tiempo, empeora".

Ahí entran en juego las tendencias futuras en este sentido, que "añaden mucha presión para mejorar la sensación de calidad". Por ejemplo, la medición y registro constante de la calidad del aire exterior, de las condiciones interiores (temperatura, humedad, número de movimientos, calidad del aire…); el alimento de los sistemas de ventilación natural y de la calidad y tipos de los filtros; emplear sistemas de mejora de la calidad del aire como la polarización activa como la fotocatálisis, la polarización activa o las lámparas germicidas; impulsar nuevos sistemas de limpieza y desinfección; y tener en cuenta el aumento de las quejas de los pacientes y el personal. "Muchas de ellas ya se están empezando a hacer", concluye el ingeniero.

Otro factor importante a tener en cuenta en el diseño de un hospital es la iluminación. Pablo Garzón, ingeniero de telecomunicaciones,recuerda que "durante millones de años estuvimos acostumbrados a la luz natural, hasta que llegó la luz artificial. Por eso hay que buscar la forma de asemejar la luz artificial a la luz natural lo máximo posible". El problema es que "el sol tiene un espectro muy amplio y es muy difícil reproducirlo".

Para que una luz artificial sea agradable, especialmente en los hospitales, hay que tener en cuenta varios factores que Garzón enumera. "Es necesario tener en cuenta el deslumbramiento, la correcta reproducción cromática de los colores (cuyos parámetros no siempre se cumplen), y el parpadeo de la luz, que aunque no se perciba, puede molestar a la vista".

Por otra parte, es relevante el tacto de las paredes y el entorno, o lo que es lo mismo, los materiales y sus asociaciones con la salud. Para ello, Marta Parra, arquitecta, compara el diseño con la manera multisensorial de percibir los sentidos en el ser humano en lugares como un bosque. "La arquitectura es la recreación de ese entorno natural, para percibir los edificios con todo nuestro cuerpo".

Eso ocurre también con los hospitales porque, tal y como lo define ella, "están institucionalizados", por lo que son reconocibles fácilmente aunque nunca antes se hayan pisado. "Esto nos hace entender que tenemos asociadas inconscientemente algunas sensaciones en el cuerpo con una serie de materiales o referencias. Sobre todo a través del tacto, que es el que nos confirma esas sensaciones que estamos percibiendo en un espacio", comenta Parra.

Paralelamente, continúa la arquitecta, en los hospitales la supremacía del sentido de la vista "nos aleja de la realidad, porque un montón de áreas no se corresponde la impresión que nos da con la realidad". Por ejemplo, la temperatura del suelo, que por las necesidades de los pacientes tiende a estar más caliente de lo que el ojo percibe. Esto se relaciona con la forma de utilizar los espacios. En algunos hospitales se han dado cuenta de cómo influye en el paciente un ambiente agradable y acogedor. "Cómo utilizar los espacios es fundamental en un centro hospitalario. El entorno es el tercer cuidador. Está más que comprobado que genera bienestar sin un coste tecnológico mayor".

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