Estas son las novedades en la práctica clínica cardiovascular


19-10-2019
El Congreso de las Enfermedades Cardiovasculares (SEC) ha sido el escenario elegido para dar a conocer lo más puntero en diagnóstico, terapia y farmacología relacionada con algunas ECV difíciles de tratar, como la amiloidosis cardiaca o la hipertensión arterial pulmonar.
 

En la práctica clínica, el diagnóstico y tratamiento de algunas enfermedades cardiovasculares resulta difícil en casos como la amiloidosis cardiaca por TTR, una afección del corazón cuyas repercusiones pueden ser fatales, afectando a sistemas y órganos. Así se pudo comprobar durante la mesa redonda Novedades en la práctica clínica, celebrada en el marco del Congreso de las Enfermedades Cardiovasculares el pasado 18 de octubre. La sesión, moderada por el Dr. Héctor Bueno Zamora, jefe del Grupo de Investigación Cardiovascular Traslacional Multidisciplinaria en el CNIC y también jefe del Área de Investigación Cardiovascular del Instituto de Investigación i+12 en el Hospital Universitario 12 de Octubre, abordó temas como el tratamiento de la amiloidosis cardiaca TTR, la repercusión de las nuevas recomendaciones en los criterios diagnósticos y estrategias terapéuticas de la hipertensión arterial pulmonar, nuevo algoritmo de diabetes-SEC 2019, nueva aproximación en el diagnóstico de la enfermedad coronaria y el implante percutáneo de válvula aórtica (TAVI) en pacientes de bajo riesgo. En la mesa redonda intervinieron expertos como los doctores Pablo García-Pavía, Pilar Escribano Subías, Almudena Castro Conde, José Fernando Rodríguez Palomares y Raúl Moreno Gómez.

Nuevas alternativas terapéuticas para la amiloidosis cardiaca TTR

"En mi opinión, esta es una de las sesiones más interesantes del congreso porque está centrada en la actualización de la práctica clínica, algo que todos queremos conocer. Además, vamos a contar con cinco ponentes referentes en sus ámbitos", introdujo el Dr. Bueno Zamora, antes de dar paso a la primera ponencia que versó sobre la amiloidosis cardiaca TTR. Una enfermedad infiltrativa consecuencia de la acumulación de fibrillas inestables de sustancia amiloide en el sistema nervioso periférico, el corazón, el tracto gastrointestinal y los riñones. Se trata de una afección grave que puede producir una alteración estructural y disfuncional de los órganos afectados. Tiempo atrás, el trasplante hepático era el único tratamiento que controlaba los síntomas de esta patología y frenaba su progresión. Hasta que llegó el Tafamidis, la primera medida farmacológica que demostraba su efectividad en pacientes con amiloidosis por Transtiretina (ATTR) en sus dos formas clínicas: la genética o hereditaria (ATTRm) y la natural asociada a la edad (ATTRwt). "El laboratorio que produce Tafamidis ya ha solicitado la aprobación para la dosis de 80 miligramos a la FDA. Esta dosis es más eficaz que la de 20 miligramos a la hora de a la hora de reducir los síntomas y la mortalidad", aseguró el Dr. García-Pavía durante su intervención. El cardiólogo también hizo referencia a los fármacos Inotersen y Patisaran. El primero inhibe la producción de TTR en el hígado y resulta eficaz a la hora de tratar, sobre todo, la amiloidosis genética; el segundo también ha mostrado resultados preliminares secundarios positivos a nivel cardiaco.

A continuación, la Dra. Escribano reflexionó acerca de la nueva definición de hipertensión arterial pulmonar (HAP), la expresividad "muy variable" de la hipertensión pulmonar del grupo 2 así como la tendencia al manejo exhaustivo de las tres vías terapéuticas posibles integrando el trasplante pulmonar en la práctica clínica. "Todavía nos queda mucho por hacer para poder ofrecer una medicina personalizada a nuestros pacientes con hipertensión pulmonar", afirmó. "En la consulta, lo importante es ser capaz de manejar los pacientes de hipertensión pulmonar del grupo 2 y no confundirlos con pacientes de HAP", reconoció.

El implante TAVI en pacientes de bajo riesgo

El implante percutáneo de válvula aórtica TAVI ha sido considerado una revolución en el tratamiento de estenosis aórtica grave. Si bien está indicado en pacientes con riesgo quirúrgico prohibitivo, alto o intermedio, muchos se preguntan si se podría emplear en el resto. Una cuestión que el Dr. Moreno se encargó de aclarar: "Hace dos años, las guías ya reflejaban el TAVI como tratamiento de elección en enfermos con síntomas de riesgo intermedio, sobre todo si había un acceso femoral favorable. Sin embargo, ahora ya contamos con dos estudios que lo consideran un tratamiento incluso mejor que la SVAR en casos de bajo riesgo. Estos últimos son el grueso de pacientes con estenosis aórtica sintomática", concluyó.