"La depresión debe ser una prioridad de las políticas de salud pública"


02-06-2018
Con cerca de 2,6 millones de personas que padecen depresión en España actualmente, una edad de inicio más temprana en comparación a otros países europeos y altas tasas de comorbilidad y cronicidad, esta enfermedad debe considerarse una prioridad en las políticas de salud pública. Así se ha reclamado en el Congreso de la SEMG 2018.
 

A nivel global, la depresión es un trastorno mental que padecen más de 350 millones de personas, constituyendo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la primera causa de discapacidad en todo el mundo. Aunque en España su prevalencia es inferior a otros países europeos, presenta una edad de inicio más temprana y altas tasas de comorbilidad y cronicidad.

De ahí que, tal y como ha apuntado durante el XXV Congreso Nacional de Medicina General y de Familia Lorenzo Armenteros, médico del centro de salud Islas Canarias de Lugo y miembro del Grupo de Salud Mental de SEMG, la depresión es un enorme problema de salud que no solo afecta a la calidad de vida del paciente, llegando a ser uno de los principales factores de riesgo de suicidio, sino también a su entorno familiar y social.

"Persiste, además, una gran variabilidad en su manejo clínico, moviéndose entre el infradiagnóstico e infratratamiento o el sobrediagnóstico y sobretratamiento, lo que lleva a una respuesta a los tratamientos a veces errática y una tendencia a las recurrencias", ha explicado. Ante ello, la propuesta de Armenteros en forma de demanda es, por una parte, que se considere una prioridad en las políticas de salud pública de todos los países, "más aún cuando se observan los beneficios sanitarios y económicos asociados a su tratamiento", y por otra, que se instaure, frente al modelo de atención escalonado, donde la intensidad de la actuación se realiza según el estado y evolución del paciente, un modelo colaborativo con ciertas intervenciones escalonadas, con el que se pretende "mejorar el manejo desde la Atención Primaria, el proceso asistencial y los resultados".

Gestor de cuidados
A través de este proyecto, se comparte la asistencia a través de decisiones colegiadas y consensuadas; se definen los roles a desarrollar de cada parte implicada; la línea de comunicación entre los profesionales es horizontal; el paciente ocupa todo el recorrido asistencial, disponiendo de un papel activo; se potencia la figura del care manager o gestor de cuidados, que planifica los cuidados para cada paciente para mejorar su bienestar y calidad de vida y coordina las intervenciones del resto de profesionales implicados en el proceso. En este entorno, el objetivo del tratamiento debe ser la remisión completa del episodio depresivo, volviendo el enfermo al estado funcional previo a su aparición, y reducir las recaídas y recurrencias, así como los suicidios.

Luis Callado, del departamento de Farmacología UPV/EHU CIBERSAM, intervino a continuación en una ponencia que pretendía poner de relieve las ventajas de los tratamientos con antidepresivos multimodales frente a los clásicos. En este sentido, señaló que el 20-25% de los pacientes no responden a los antidepresivos que les suelen prescribir, ya que no consiguen una remisión completa de la enfermedad y quedan síntomas deficitarios cognitivos que el paciente arrastra durante años.

Asimismo, "se necesitan varios años para la mejoría clínica, lo que hace que se abandone y se merme la adherencia", ha manifestado. Los multimodales, en cambio, como la Vortioxetina, mejoran los síntomas cognitivos y favorecen la aparición de nuevas neuronas y dendritas, que es la forma principal de regeneración a nivel cerebral, "y con un efecto antidepresivo mucho más rápido", concluyó.