Medicina de precisión para cambiar la historia del cáncer


06-10-2017
Desgranar el presente y el futuro de la medicina de precisión. Con este objetivo se ha celebrado este viernes el IX Seminario de Periodistas SEOM-MSD, bajo el lema "Importancia de la identificación del paciente en oncología".
 

La medicina de precisión ya no es el futuro, sino el presente. Un presente, eso sí, que todavía tiene mucho trayecto por recorrer, y muchos detalles por pulir, pero que aspira a abrir puertas que, de otra manera, sería impensable abrir. "El objetivo es encontrar fármacos que sean eficaces pero menos tóxicos y que vayan dirigidos a un perfil concreto de pacientes", ha destacado Lourdes López-Bravo, directora de investigación clínica de MSD en España y Portugal, en la primera ponencia realizada en el IX Seminario de Periodistas SEOM-MSD. La  experta ha querido destacar "la importancia de seleccionar correctamente los pacientes para los ensayos clínicos". López-Bravo también ha destacado la importancia de la investigación, "que permite obtener más información sobre el perfil molecular de los pacientes, desarrollar nuevos test diagnóstico y seguir evolucionando con un mejor diagnóstico y un mejor tratamiento". Esto implica, tener pacientes mejor seleccionados a los cuales no se trata de la misma manera para que, de esta manera, "se consiga el mayor beneficio clínico para el paciente". De hecho, "cada día conseguimos reducir la mortalidad del cáncer y estamos más cerca de conseguir que se convierta en una enfermedad crónica e incluso curable".

Por su parte, la doctora Ana Santaballa, jefa de Sección del Servicio de Oncología del Hospital Universitari i Politècnic la Fe de Valencia, ha destacado las oportunidades de la medicina de precisión, que ha provocado un cambio conceptual en la manera de atender al paciente oncológico "hablando ya, no de tratamientos para el cáncer, sino de tratamientos adaptados a un paciente concreto con un biotipo tumoral".  Santaballa ha citado, también, los beneficios de la medicina de precisión en cáncer: el conocimiento, identificar nuevas dianas terapéuticas, optimizar tratamientos y prevención del cáncer. "Podemos identificar genes relacionados con la susceptibilidad de padecer un cáncer, y con ello hacer estrategias de prevención". Un claro ejemplo es el descubrimiento de la mutación BCRA en el cáncer de mama.

Retos de la medicina de precisión

A continuación, el presidente de la Sociedad Española de Anatomía Patológica, José Palacios, ha aprovechado su charla para recordar los retos y las oportunidades que ofrece la medicina de precisión. Los retos estarían relacionados con la indicación –en qué tumores, en qué etapa, qué biomarcadores–; la muestra o cantidad de tejido; la incorporación de nuevas tecnologías para hacer mejor la determinación de la biopsia (como puede ser la incorporación de la secuenciación de nueva generación que permite analizar hasta 400 genomas); cómo garantizar la calidad, estandarización y armonización entre laboratorios; cómo integrar una información cada vez más completa, y cómo garantizar la accesibilidad a los biomarcadores a todos los pacientes que lo necesitan.

Óscar Juan Vidal, oncólogo médico del Hospital Universitari i Politècnic la Fe de Valencia, ha señalado que los biomarcadores se han incorporado de una manera muy rápida a la clínica y ha hecho un análisis DAFO de los mismos. En las debilidades, el doctor, como José Palacios, ha indicado la muestra tumoral, los costes –"cada biomarcador supone un incremento de coste de diagnóstico, ya que supone un aprendizaje" –, la interpretación de los resultados, el turnround time y la heterogeneidad tumoral. En las amenazas encontraríamos la confidencialidad de los datos, la facilidad con la que cambia la tecnología, la inequidad y los costes de desarrollo de fármacos para poblaciones pequeñas. Nuevas tecnologías, como la secuenciación masiva o la biopsia líquida, y los tratamientos personalizados, que permiten la racionalización y un mayor beneficio, serían las fortalezas. Y, finalmente, las oportunidades: mejora de la práctica clínica gracias al tratamiento personalizado, la necesidad de un trabajo multidisciplinar y las inmensas posibilidades de investigación.

Hacer historia

"Hemos cambiado la historia del cáncer". Así de clara se ha mostrado Rosario García, oncóloga médica del Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña, en el inicio de su ponencia, donde ha recordado que los biomarcadores permiten mejores resultados, una mayor eficiencia para el sistema y un seguimiento más exacto de las respuestas al tratamiento. "Tratamos a nuestros pacientes de una forma más selectiva, más eficaz, aumentando las posibilidades de respuesta, limitando la toxicidad y desde luego, aumentando nuestra eficiencia terapéutica". La doctora García ha asegurado que "tenemos que movernos hacia otras formas de identificación como la secuenciación masiva por muchos motivos, pero sobre todo porque nos permite identificar a más pacientes. Si no identificas pacientes, no haces medicina de precisión". Por otra parte, la doctora ha querido destacar la importancia del gap entre investigación básica y clínica: "Los resultados de los laboratorios son, prometedores. Pero tenemos que esperar a este desarrollo de fármacos, que es muy lento".

No ha faltado la visión de la farmacia oncológica, con Ana Cristina Cercós, miembro del GEDEFO de la SEFH, quien ha señalado que según diferentes estudios "existe un alto porcentaje de medicamentos comercializados que no han incorporado prácticamente ninguna innovación". De hecho sólo el 31% de los fármacos supera el umbral de la escala de beneficio clínico, "por lo que hay un elevado número de fármacos que irrumpen en el mercado que no suponen suficientes beneficios. Y si lo hacen, son beneficios marginales".

Finalmente, uno de los temas recurrentes por todos los ponentes ha sido la necesidad de una Estrategia Nacional de Medicina de Precisión, que beneficiaría no solo a pacientes oncológicos, sino también a pacientes con enfermedades neurológicas, cardiacas o enfermedades raras. De hecho, los expertos han lamentado la gran variabilidad en el acceso al uso de los biomarcadores. "Lo que queremos es una estrategia porque en poco tiempo aparecerán mucho biomarcadores y no puede ser que cada uno lo haga a su manera. La eficacia ya está demostrada, ahora hay que garantizar la equidad de todos los pacientes", ha sentenciado el presidente de la SEAP.